Baleares

Mallorca, una isla de película: de El verdugo a The Crown, los rodajes que la han llevado a la pantalla

En la hermana mayor de las Baleares, todo parece sacado de una película, y por eso ha servido como escenario de numerosas producciones audiovisuales en todo tipo de pantallas.

La princesa Diana, en una escena de The Crown grabada en Mallorca. (Netflix)

Tal y como escribe la novelista George Sand en su cuaderno de viajes Un invierno en Mallorca (1842): “Todo lo que el poeta y el pintor pueden soñar, la naturaleza lo ha creado en esta isla”. Y los directores de cine no podrían estar más de acuerdo. Mallorca no solo es uno de los destinos más visitados del Mediterráneo, sino también un escenario para películas que permite hacer realidad la magia cinematográfica.

Su diversidad paisajística es uno de sus mayores atractivos: calas de aguas turquesas y arena dorada, pueblos pintorescos de aire medieval y la imponente presencia de la Serra de Tramuntana. Sin embargo, el verdadero imán para el mundo cine está en su luz. Una luz mediterránea que se despliega en tonos dorados, azules y esmeralda, capaz de transformar cada plano y dotar a cada escena de una atmósfera que parece editada, incluso onírica.

Además, Mallorca cuenta con una infraestructura turística consolidada y una red de servicios profesionales que facilitan enormemente el trabajo de los equipos de rodaje. Con todos estos regalos dados por la naturaleza y los recursos técnicos de esta icónica isla, no es casualidad que se le conozca en todo el mundo como «una auténtica isla de película».

Una Mallorca de película

Si los turistas no paran de hacer fotos, es normal que sus cineastas no cesen de grabar. Sus enclaves más filmados -como Cala Deià, el Port de Sóller, el Cap de Formentor, Ciutat o la Serra de Tramuntana– han servido de escenario a producciones muy diversas a lo largo del tiempo. Ya en los años 60, clásicos como El verdugo (1963), de Luis García Berlanga, encontraron en las Coves del Drach un marco singular y familiar, mientras que The Magus (1968) dejó su huella en Cala del Mago, hasta el punto de dar nombre a la cala. Más adelante, Bearn o la sala de las muñecas (1983) utilizó la isla para retratar la decadencia de la aristocracia mallorquina.

El verdugo (1963), de Luis García Berlanga

En las décadas posteriores, Mallorca ha seguido robando el protagonismo en la gran pantalla. Como en Muerte bajo el sol (1981), basada en una de las novelas de Agatha Christie, que eligió Caló des Monjo como un escenario lleno de intriga y asesinatos, mientras que producciones más recientes como El atlas de las nubes (2012) aprovecharon calas vírgenes y acantilados de la Tramuntana para crear paisajes casi ilusorios junto a Tom Hanks y Halle Berry.

Una escena de ‘El atlas de las nubes’. rodada en 2012.

A esto se suman títulos como la incómoda e irónica Mejor otro día (2014) con Pierce Brosnan, Antes de ti (2016), que convirtió el Port de Sóller en el escenario romántico perfecto para Sam Claflin y Emilia Clarke, o Pan con limón y semillas de amapola (2021), consolidando la isla como un plató natural con muchas facetas, géneros y talentos.

Muerte bajo el sol (1981)
Antes de ti (2016)

Mallorca extendida a una serie de diversos capítulos

Como si es en una pantalla grande o en una más pequeña, Mallorca sigue quedando muy bien en cámara. En los últimos años, el auge de las series ha reforzado aún más el papel de Mallorca como destino audiovisual. Producciones como The Mallorca Files (2019) han hecho de la isla su protagonista, recorriendo sus paisajes de norte a sur en cada episodio. Otras, como The Night Manager (2016), han utilizado enclaves de la costa este para recrear ambientes de lujo y espionaje, mientras que El infiltrado (2016) arrancaba con escenas en Cala Deià, mostrando su lado más dramático desde la primera toma.

The Crown (2016–2023)

Además de decorado, la isla también cuenta como parte del reparto y de la trama en propuestas que reinterpretan la isla desde distintos enfoques narrativos. La Caza (2021) construyó un universo propio inspirado en la cultura mallorquina, incorporando elementos como la tela de llengües o el canto de la Sibil·la, mientras que The Crown (2016–2023) utilizó la bahía de Palma para recrear las icónicas imágenes de Diana y la elegancia aristócrata que la representaba. Incluso series ambientadas fuera de Mallorca, como White Lines (2020), han recurrido a sus paisajes para dar vida a otras geografías.

La Caza (2021)

A este mapa audiovisual se suman producciones recientes como MobLand, de Guy Ritchie protagonizada por Pierce Brosnan y Tom Brady, que transforma localizaciones como La Fortalesa de Pollença o el casco antiguo de Palma en escenarios de thriller contemporáneo.

Asimismo, existen herramientas digitales como CineMapper, que permiten al viajero descubrir estos lugares sobre el terreno desde su propio dispositivo móvil. Todo un recurso para aquellos fanáticos del cine y turismo cultural.

En conclusión, ya se sabía que en Mallorca se pasa “de cine”, pero ahora ese concepto ha dado lugar a un auténtico escenario audiovisual vivo, donde el paisaje, la luz y la historia no solo sobrepasan el turismo, los tópicos y las cámaras, sino que se transforman en historias por sí mismas.

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