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El superyate ‘My Star’, de Dubois, vuelve al mercado internacional

El velero oceánico de 35 metros, con historial de varios propietarios, busca nuevo armador tras una profunda actualización

El superyate My Star, construido por Alloy Yachts en 1994, regresa al mercado internacional de yates en venta con un precio superior a los 4 millones de euros.

El icónico superyate ‘My Star’, diseñado por Dubois Naval Architects y construido por Alloy Yachts, ha sido nuevamente puesto a la venta, consolidándose como una de las unidades más atractivas del mercado de veleros de gran eslora.

Un clásico de Dubois que regresa al mercado

El superyate ‘My Star’, botado en 1994 por el astillero neozelandés Alloy Yachts, vuelve a situarse en el mercado internacional de brokerage. Con 35 metros de eslora, este velero oceánico representa una de las interpretaciones más refinadas del diseño firmado por Dubois Naval Architects.

A lo largo de su vida operativa, el yate ha sido objeto de importantes refits —especialmente en 2015, con posteriores actualizaciones en 2019 y 2023— que han permitido mantenerlo en un estado competitivo frente a unidades mucho más recientes.

Un historial de propietarios y cambios de identidad

Uno de los aspectos más singulares del ‘My Star’ es su trayectoria a través de distintos propietarios, reflejada también en sus anteriores nombres: ‘Corinthian’, ‘Aime Sea’ y ‘Caroline I’.

Aunque no han trascendido públicamente todos los nombres de sus propietarios, sí se conoce que ha pasado por al menos cuatro manos distintas desde su entrega, incluyendo su actual propiedad reciente: una familia armadora que completó una vuelta al mundo durante cuatro años antes de ponerlo a la venta.

Este recorrido evidencia no solo su atractivo como plataforma de crucero de largo alcance, sino también su capacidad para adaptarse a diferentes perfiles de armador.

Diseño oceánico y prestaciones contrastadas

El ‘My Star’ fue concebido como un velero de gran autonomía, capaz de afrontar travesías transoceánicas con solvencia. Su casco de aluminio, combinado con una arquitectura naval optimizada, le permite alcanzar velocidades de hasta 12-13 nudos y ofrecer amplias autonomías de navegación.

Puede alojar hasta ocho invitados en cuatro camarotes, además de una tripulación de seis personas, lo que garantiza un alto nivel de servicio a bordo en cualquier programa de navegación.

A lo largo de su historia, el ‘My Star’ ha navegado bajo distintos nombres —’Corinthian’, ‘Aime Sea’ y ‘Caroline I’— reflejo de sus sucesivos propietarios y su vocación oceánica.

Un interior actualizado para el confort contemporáneo

El interior, originalmente diseñado por Mark Whiteley y Trish McKay, ha sido progresivamente modernizado para adaptarse a los estándares actuales del segmento superyacht.

Destaca especialmente su salón elevado con vistas panorámicas, una configuración muy valorada en este tipo de embarcaciones, así como sus amplias zonas sociales interiores y exteriores, pensadas tanto para la navegación como para la vida fondeada.

Una oportunidad en el segmento de vela de lujo

Actualmente en venta en el entorno de los 4 millones de euros, el ‘My Star’ se posiciona como una opción sólida dentro del mercado de superyates de vela de entre 30 y 40 metros.

Su combinación de pedigree —gracias a Dubois—, construcción Alloy Yachts y mantenimiento continuado lo convierten en un candidato especialmente atractivo para armadores que buscan un velero listo para grandes travesías sin afrontar los plazos de una nueva construcción.

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