Forbes Women

¿Anna Wintour sin gafas de sol? Esta es la historia del Oscar al Mejor Vestuario

El premio Oscar a mejor vestuario se creó en la edición número 22 para reconocer la importancia de la moda en el cine.

Anna Wintour y Anne Hathaway presentan el Premio a Mejor Vestuario en los Premios Oscar 2026. Foto: Getty Images.

Los premios de la Academia de Hollywood nacieron en 1929 con el objetivo de reconocer el trabajo de los profesionales que hacen posible la industria cinematográfica. Con los años, la ceremonia se ha convertido en el galardón más prestigioso del cine y uno de los eventos culturales más seguido del mundo. El impacto no se limita a la industria del cine, sino que se ha convertido en un evento clave en el mundo de la moda.

Antes de que empiece la gala, la alfombra roja tiene un gran seguimiento, funciona como un escaparate en el que los invitados muestran sus outfits, realizados por las grandes casas de la alta costura. Las marcas utilizan a los actores y actrices como embajadores, lo que ha consolidado el desfile previo a la ceremonia como un espacio que mezclan glamour, innovación y tendencias. Cada edición se convierte así en un momento de gran relevancia para la industria de la moda, ya que los estilismos elegidos por las estrellas suelen marcar el rumbo estético de las temporadas siguientes.

Este vínculo entre cine y moda también se refleja dentro de los propios premios. Aunque la ceremonia se celebraba desde finales de los años veinte, no fue hasta finales de los años cuarenta cuando la Academia decidió reconocer oficialmente el trabajo de los diseñadores de vestuario. Premio que este año, han presentado Anna Wintour y Anne Hathaway, un momento que ha quedado marcado en la historia de los premios, la unión de dos personajes tan diversos, que todos querían ver juntos, hicieron un guiño a la nueva película de El Diablo Viste de Prada 2, que se estrenará este año. Anne Hathaway hablaba pidiendo opinión a Anna Wintour sobre el vestido que llevaba, mientras Anna observaba a Anne deslumbrada, para después contestar y seguir presentando el Oscar a Mejor Vestuario. Fue justo en ese momento en el que sacó sus reconocidas gafas, para seguir con el evento.

Los inicios del premio se remontan a 1949, durante la 22ª edición de los premios celebrada en el Academy Award Theater de Los Ángeles, se entregó por primera vezla estatuilla al mejor diseño de vestuario, una categoría creada para destacar la importancia de la imagen en la creación de las películas.

En aquel momento el cine atravesaba una transición tecnológica, con producciones que todavía se rodaban en blanco y negro y otras que ya incorporaban el color. Por ese motivo, el galardón se concedió en dos categorías diferentes. En la sección de blanco y negro, el premio fue para Hamlet, la película escrita, producida y dirigida por Laurence Olivier. El encargado del vestuario fue el diseñador Roger K. Furse, quien logró recrear la atmósfera de la corte danesa y transportar al espectador al universo de la obra de Shakespeare.

Furse, nacido en Inglaterra en 1903 y formado en la Slade School of Fine Arts, desarrolló una carrera en cine y teatro en la que participó en siete películas como diseñador de vestuario, entre ellas Henry V (1944), Ivanhoe (1952) o Helen of Troy (1956). Su trabajo en Hamlet no solo le valió el Oscar al mejor vestuario, sino también el reconocimiento de la Academia por la dirección artística del filme. Falleció en 1972, pero su nombre quedó ligado para siempre al origen de esta categoría.

Ese mismo año, en la categoría de películas en color, el premio se lo llevó Joan of Arc, dirigida por Victor Fleming y protagonizada por Ingrid Bergman. El vestuario fue diseñado por Dorothy Jeakins y Barbara Karinska, dos figuras clave en el desarrollo de la disciplina. Jeakins, nacida en California en 1914, inició su carrera como artista en Disney y más tarde trabajó en el diseño de moda antes de entrar en el cine. A lo largo de casi cuatro décadas de trayectoria consiguió otros dos premios Oscar y numerosas nominaciones.

Por su parte, Karinska, que su nombre real era Varvara Jmoudsky, nació en Rusia en 1886 y destacó desde joven en el arte del bordado, una técnica que marcaría su estilo. Su trabajo la llevó a colaborar con el New York City Ballet y a convertirse en la primera diseñadora de vestuario en recibir el premio de danza Capezio, que reconocía la belleza y funcionalidad de sus creaciones escénicas.

Desde entonces, el Oscar al mejor diseño de vestuario se ha consolidado como un reconocimiento fundamental dentro de la industria cinematográfica. El vestuario no solo define la apariencia de los personajes, sino que ayuda a construir el contexto de las historias y contribuye a que el público se sumerja en cada época o universo narrativo. En muchos casos, además, los trajes creados para el cine terminan influyendo en la moda fuera de la pantalla.

Ejemplo de ello son producciones como Marie Antoinette (2006), conocida por sus elaborados vestidos de época, o Black Panther (2018), cuyo vestuario destacó por incorporar elementos culturales y contemporáneos. Estas creaciones muestran cómo la moda cinematográfica puede convertirse en un referente estético que trasciende el propio filme.

Más de siete décadas después de su primera entrega, el premio al mejor vestuario sigue recordando que el cine no solo se construye con guiones, interpretaciones o dirección. También se crea a través de la tela, el color y la forma, elementos que ayudan a dar vida a los personajes y que han convertido a la moda en una parte esencial de la historia de los Oscar.

Artículos relacionados