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Meryl Streep y Anne Hathaway, el reinado millonario de las dos mujeres más cool de Hollywood

Las protagonistas de El Diablo viste de Prada de diferentes generaciones acumulan patrimonios millonarios tras décadas de éxito en el cine.

El diablo viste de Prada 2. Foto: 20th Century Studios.

Dos de las artistas del momento son las protagonistas de una película estrenada recientemente. El pasado jueves, 30 de abril, se estrenó El Diablo viste de Prada, la producción más esperada del año que ha colocado a las actrices en el centro del panorama actual. Meryl Streep (Nueva Jersey, 1949) es la reconocida Miranda Priestly, además de una de las intérpretes con más prestigio de Hollywood. Ganadora de tres Oscar y nominada en 21 ocasiones, se ha consolidado como una de las figuras más versátiles del cine, capaz de moverse entre el drama y la comedia.

Una actriz de renombre que lleva más de cinco décadas trabajando en la industria cinematográfica. Su patrimonio se estima en torno a los 100 millones de dólares, una fortuna construida exclusivamente a través de su trabajo en cine y televisión, así como por derechos de autor y actividades vinculadas al sector audiovisual.

Desde sus inicios, su carrera fue reconocida por la industria. En 1978 obtuvo su primera nominación al Oscar por El cazador, por la que percibió 35 mil dólares. Tan solo un año después, su salario ascendió a 85 mil dólares por Kramer contra Kramer, papel que le valió el premio a Mejor actriz de reparto. Con el paso de los años, sus ingresos crecieron notablemente, alcanzando cifras cercanas a los 20 millones de dólares por proyectos en la década de 2010, como El baile de graduación o Mujercitas.

A estos ingresos se suman entre 3 y 5 millones de dólares derivados de derechos de autor de su extensa filmografía, así como inversiones financieras que rondan los 200 mil dólares. En el ámbito inmobiliario, vendió en 2018 una propiedad junto a su exesposo, Don Gummer, por 16 millones de dólares. Además, adquirieron una vivienda en Pasadena por 3,6 millones y poseen una casa de campo en Salisbury, Connecticut. En conjunto, sus propiedades alcanzan un valor estimado de 20 millones de dólares. Además, por su papel como Miranda Priestly, se calcula que percibió entre 5 y 10 millones de dólares.

El recorrido de Anne Hathaway

Por su parte, Anne Hathaway también ha construido una destacada carrera en Hollywood a lo largo de más de dos décadas. Sus primeros trabajos estuvieron vinculados a producciones juveniles a comienzos de los años 2000, para posteriormente consolidarse como una actriz versátil en distintos géneros.

Sus inicios en la interpretación se remontan a su infancia, participando en teatro escolar y producciones locales. Su primer papel en televisión llegó con la serie Get Real (1999-2000), aunque el reconocimiento internacional llegó en 2001 con Princesa por sorpresa, donde compartió protagonismo con Julie Andrews. El éxito de esta producción dio lugar a una secuela en 2004.

A partir de entonces, su trayectoriafue evolucionando con títulos como Brokeback Mountain (2005) y El diablo viste de Prada (2006), consolidando su posición en la industria. En 2008 fue nominada al Oscar por Rachel Getting Married y, en 2013, ganó la estatuilla a Mejor actriz de reparto por su papel en Los miserables. Ese mismo año participó en Batman: El Caballero de la noche asciende, donde interpretó a Selina Kyle.

Su filmografía incluye también producciones como Alicia en el país de las maravillas (2010), Interstellar (2014), Ocean’s Eight (2018) o Las brujas (2020). Gracias a esta trayectoria, su patrimonio se sitúa en torno a los 80 millones de dólares.

En cuanto a sus ingresos, estos han ido aumentando progresivamente. En sus inicios, recibió cerca de 400 mil dólares por Princesa por sorpresa, cifra que superó el millón en El diablo viste de Prada. Más adelante, alcanzó los 10 millones por Los miserables y llegó a cobrar hasta 15 millones por Las brujas (2020), su salario más alto hasta la fecha.

Además de su trabajo en cine, Hathaway ha participado en campañas publicitarias y colaboraciones con marcas internacionales, lo que ha contribuido a ampliar sus ingresos. Actualmente, continúa activa en la industria con nuevos proyectos, entre ellos el estreno de El diablo viste de Prada 2.

Meryl Streep y Anne Hathaway reflejan dos trayectorias exitosas dentro de la industria cinematográfica. Mientras Streep representa la consolidación de una carrera de más de cinco décadas basada en el prestigio y la constancia, Hathaway encarna una generación más reciente que ha sabido adaptarse a distintos géneros y formatos. Ambas han logrado convertir su talento interpretativo en importantes patrimonios, evidenciando el peso económico del cine y el valor que las grandes producciones otorgan a sus protagonistas.

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