Baleares

Así buscan los cocineros de Baleares sus relevos en los fogones

Más de 1.200 estudiantes de Formación Profesional participan en iniciativas que conectan a las nuevas generaciones con los referentes de la cocina. El objetivo: garantizar la continuidad de un oficio histórico a través de la innovación, el emprendimiento y nuevas oportunidades profesionales.

La continuidad de los oficios artesanos ya no depende únicamente de preservar las recetas y las técnicas de siempre. También exige atraer talento, impulsar nuevas formas de emprendimiento y demostrar que la tradición puede convertirse en una oportunidad de negocio con visión de futuro. En Baleares, el relevo generacional en la cocina, la panadería y la pastelería comienza a tomar forma a través de iniciativas que acercan a los futuros profesionales a quienes están redefiniendo el sector desde dentro. Más de 1.200 alumnos de Formación Profesional de las especialidades de cocina, pastelería y horno han participado en charlas motivacionales destinadas a compartir casos de éxito, modelos de negocio y nuevas maneras de entender el oficio.

Una de las iniciativas más recientes ha tenido lugar en la Escuela de Hotelería de Baleares, en el marco de la Semana del Pan 2026. Allí, el panadero Mauro Benseñor, cofundador de Forn de Barri, ha compartido su experiencia emprendedora y su visión contemporánea de la panadería ante cerca de 150 estudiantes de la propia escuela y de los centros Josep Sureda i Blanes, Juníper Serra e IES Calvià.

Su trayectoria ilustra cómo un oficio tradicional puede evolucionar sin renunciar a su identidad. Con tres establecimientos en Fornalutx, Sóller y Palma, Forn de Barri representa una manera de abordar la panadería desde la iniciativa empresarial, la innovación y la conexión con el consumidor actual. La sesión ha concluido con una degustación de productos de la firma, acercando a los estudiantes al resultado tangible de ese trabajo.

Del aula al obrador: una inversión en talento

Más allá de las sesiones inspiracionales, el verdadero desafío consiste en transformar el interés de los estudiantes en oportunidades profesionales concretas. En este terreno, la Agencia de Desarrollo Regional de Baleares (ADRBalears) desempeña un papel estratégico al conectar los centros educativos con los panaderos para facilitar prácticas formativas en obradores.

El modelo ya se ha implantado con éxito durante los dos últimos cursos académicos, según la información difundida por la Conselleria de Empresa, Autónomos y Energía. La iniciativa permite que los futuros profesionales entren en contacto directo con la realidad del sector, conozcan sus exigencias y desarrollen competencias en un entorno de trabajo real.

La colaboración entre formación y empresa se convierte así en una herramienta esencial para reducir la distancia entre el aprendizaje y el ejercicio profesional. También abre una vía para transmitir conocimientos que, en muchos casos, se adquieren a través de la experiencia y del contacto directo con el oficio.

Más de 1.200 alumnos de cocina y pastelería participan en charlas para fomentar el relevo generacional. Foto: CAIB

Preservar la tradición, competir desde la identidad

La estrategia se completa con la marca colectiva Pa d’aquí, forn i tradició, gestionada por ADRBalears junto con la Asociación de Panaderos y Pasteleros. A ella están adheridos 270 establecimientos con obrador que ofrecen al menos dos variedades de pan tradicional y elaboran el 70 % de los productos que comercializan.

Estas cifras reflejan la dimensión de una red que vincula producción propia, identidad local y continuidad de los métodos tradicionales. En un mercado en constante transformación, la diferenciación a través del producto, el conocimiento técnico y el arraigo territorial constituye uno de los activos del sector.

El reto, sin embargo, va más allá de conservar un patrimonio gastronómico. Se trata de conseguir que las nuevas generaciones encuentren en estos oficios una profesión atractiva, con posibilidades de desarrollo, innovación y emprendimiento.

Porque el futuro de la panadería, la pastelería y la cocina no se construye únicamente preservando lo que se ha aprendido durante décadas. También depende de quienes sean capaces de reinterpretarlo. Y, en ese relevo, conectar a los maestros con los profesionales del mañana puede ser tan importante como la propia receta.

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