Opinión Salvador Sostres

“Cuando todo se tambalea”, de Juan Abarca. Un libro sobre la esperanza

El libro contiene horror, preocupación, y la incertidumbre de que con la Inteligencia Artificial y la robótica no tenemos visibilidad de lo que pueda ocurrir en los próximos 5-10 años.

Juan Abarca

Juan Abarca ha publicado “Cuando todo se tambalea” (Deusto). El médico, abogado, y presidente de HM Hospitales, ha escrito una crónica desde su experiencia, su conocimiento, su miedo y esperanza sobre el origen de la pandemia y su desescalada; una crónica que en su parte final se convierte en una reflexión sobre nuestro modelo sanitario.

La idea tal vez más inquietante del libro, y por ello la más interesante, es que aunque somos consciente de la fragilidad de nuestras vidas, de su imprevisibilidad, pretendemos vivir como si lo tuviéramos todo bajo control. Sabemos que vamos a la deriva, sabemos que no sabemos por qué pasan la mayor parte de las cosas, ni por supuesto qué hay más allá, pero hemos organizado nuestras vidas como si pudiéramos vivir para siempre atracados en la bahía de la tranquilidad.

Lo que formulado de un modo tan resumido, y tan esquemático, puede parecer una obviedad, cuando el señor Abarca lo desciende al caso concreto de la pandemia, y vemos hasta qué punto este afán por negar el sobresalto y la tragedia nos llevó a negar lo evidente, y a desatenderlo, nos damos cuenta de que la obviedad que tan claramente reconocemos en un texto escrito como éste, en la vida tratamos hasta el último suspiro de evitarla aunque nos cueste miles de muertos.

Portada del libro ‘Cuando todo se tambalea’, de Juan Abarca

La segunda gran idea del libro es la fortaleza del hombre puesto ante el desafío, y cómo los trabajadores del mundo sanitario, cuando más sobrepasados se vieron, más crecieron para salvarnos. La crónica de estas historias, el relato de este sacrificio, no es tan sorprendente como la primera idea, porque conocemos ya muchos ejemplos. Pero emociona recordar que ante sus mayores dramas, la Humanidad tiene siempre a héroes que prevalecen y que dan la cara por los demás. Cada momento de gravedad histórica ha tenido a sus soldados y a sus ídolos. Durante el Covid fueron los sanitarios y es un placer y un honor leer las páginas de este libro que les rinden tributo.

La tercera parte tiene una parte de diagnóstico más técnica, más aburrida para los malos lectores como yo, pero que me tranquiliza saber que Juan Abarca ha hablado con Alberto Núñez Feijóo, para organizarla sanidad pública de un modo más orientado a la prevención y al sentido de la anticipación.

El libro contiene horror, preocupación, y la incertidumbre de que con la Inteligencia Artificial y la robótica no tenemos visibilidad de lo que pueda ocurrir en los próximos 5-10 años, y en cómo vamos a organizarnos en un mundo en que la producción de bienes será casi infinita. Malos tiempos para hacer planes.

Pero es un libro basado, sobre todo, en la esperanza. En la esperanza de que venga lo que venga tendremos a las mismas personas pequeñas, anónimas, concretas de siempre, da igual de qué clase o profesión, esas personas que tensionadas por circunstancias difíciles o adversas, acuden con su mortalidad y su miedo al desafío, y cuando se miden con él descubren que su fuerza y su fe podrían ser ilimitadas.

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