El Dr. Juan Abarca Cidón, presidente de HM Hospitales, presentó ayer en el Auditorio Reina Sofía del Hospital Universitario HM Sanchinarro su último proyecto. Se trata de “Cuando todo se tambalea. Gestionar lo imposible: crónica de una pandemia”, un libro que en el que reconstruye, desde su experiencia al frente del Grupo HM Hospitales, la gestión de la pandemia de la Covid-19, la mayor emergencia sanitaria de nuestra historia reciente.
Con esta obra, el Dr. Abarca ha querido reconocer la entrega, el compromiso y la valentía de quienes estuvieron en primera línea durante la pandemia y fueron capaces de mantener la atención a los pacientes en unas circunstancias extraordinariamente difíciles. De hecho, el Dr. Abarca destacó que “el sistema resistió” gracias al compromiso de los equipos sanitarios y explicó que, en HM Hospitales, el objetivo desde el primer momento fue “salvar vidas como fuera”, adaptando todos los recursos disponibles a las necesidades asistenciales.
Acompañado por el periodista y presidente del diario El Español, Pedro J. Ramírez, y por Roger Domingo, director editorial de Ediciones Deusto, el doctor Abarca realizó un recorrido por los inicios de esta emergencia sanitaria global, la respuesta que tuvieron todos y cada uno de los profesionales de la salud en un periodo que desequilibró nuestro sistema sanitario por completo hasta la llegada de las vacunas y la posterior desescalada.
La presentación congregó a más de 200 asistentes, entre ellos profesionales de HM Hospitales, familiares y amigos del autor. El libro ha sido publicado por Deusto el 23 de septiembre, tiene 208 páginas y aborda la pandemia desde la experiencia de dirección de HM Hospitales.
¿Podríamos haber actuado antes?
Uno de los aspectos sobre los que se centró la conversación fue la falta de anticipación con la que el sistema tuvo que enfrentarse inicialmente a una emergencia de dimensiones desconocidas. “En Madrid, nos dimos cuenta cuando ya lo teníamos todo encima”, reconoció el Dr. Abarca, quien recordó que, en apenas tres semanas, los hospitales tuvieron que transformar por completo su funcionamiento, duplicar habitaciones, ampliar las unidades de cuidados intensivos y buscar nuevas fórmulas de ventilación a medida que aprendían a tratar una enfermedad de la que todavía se desconocían aspectos esenciales. “Todo ocurrió rapidísimo, aprendimos muy rápido y nos quedó la tristeza de pensar que podríamos haber actuado antes”, puntualizó.
Sin embargo, ha alabado la coordinación que se produjo en Madrid entre la sanidad pública y la privada y la movilización de la sociedad civil: “La gente se volcó ayudando como sabía o como podía. Fue una demostración de la buena gente que tenemos en España”.
Con el objetivo de no olvidar lo aprendido
Pedro J. Ramírez definió la obra como “un relato de terror en el que no hablamos de lo horroroso verosímil, sino de lo horroroso verdadero”. El periodista subrayó además el valor de la obra como testimonio directo de quienes vivieron la crisis “día a día, en contacto permanente con una realidad que parecía no tener salida”.
Ramírez destacó que el libro permite aproximarse a la pandemia desde varias dimensiones: la del médico que intenta salvar a sus pacientes en condiciones extremas; la de los profesionales que trabajaron en primera línea; y, también, la del gestor obligado a reorganizar un hospital mientras todo su entorno se tambaleaba. “Hay algo esencial en este libro: ser ante todo médico cuando todo se desmorona”, afirmó. Consideró especialmente relevante la vertiente de gestión que refleja el libro, desde la reorganización de los hospitales hasta la toma de decisiones sobre recursos en un escenario de incertidumbre absoluta. “Es una experiencia que incluso debería estudiarse en las escuelas de management porque muestra cómo se afrontó, al mismo tiempo, la lucha contra la pandemia y la necesidad de mantener operativa una organización sanitaria”, explicó.
Por su parte, Roger Domingo hizo énfasis en la importancia de la publicación del libro en este momento. “Aunque sea un libro que nos recuerda momentos trágicos, nos explica el lado humano de la pandemia. Los doctores estaban en las trincheras, tomando decisiones donde cada día era peor que el anterior y sin manual de instrucciones”, explicó Domingo. “Este libro recuerda qué hicimos mal, qué deberíamos haber hecho distinto, pero, sobre todo, qué deberíamos hacer para prepararnos para el futuro”, concluyó.
Para el Dr. Juan Abarca, “el libro no pretende ser únicamente una crónica de lo que vivimos. Es una reflexión sobre cómo respondimos cuando tuvimos que tomar decisiones en un escenario de enorme incertidumbre y, especialmente, sobre qué debemos conservar de aquel aprendizaje”. Además, ha hecho hincapié en que lo aprendido durante la pandemia no puede perderse; “tiene que ayudarnos a construir organizaciones sanitarias más flexibles, coordinadas y preparadas para responder cuando vuelva a producirse una situación límite”.

