La historia de IVI comienza en Valencia, en 1990, cuando Antonio Pellicer y José Remohí decidieron dedicar una institución médica a una disciplina que todavía tenía por delante buena parte de su revolución científica. Casi 40 años después, Pellicer vuelve a abrir un capítulo en esa misma historia: llevar el conocimiento acumulado durante décadas hacia una mirada más amplia sobre la fertilidad.
Catedrático, investigador, cofundador de IVI y referente internacional en reproducción asistida, el profesor impulsa ahora la evolución de IVI RMA hacia IVI Institute, un proyecto que amplía el foco desde la actividad clínica hacia la investigación, la innovación y la generación de conocimiento. No es únicamente una nueva denominación. Es una manera de ordenar y proyectar el legado científico de una organización que ha acompañado buena parte de la transformación de la medicina reproductiva.
Durante estas décadas, la reproducción asistida ha cambiado profundamente. También lo ha hecho la sociedad. Las posibilidades que ofrece hoy la ciencia conviven con decisiones vitales cada vez más complejas, nuevas formas de construir una familia y circunstancias sociales y económicas que influyen directamente en el momento en que las personas afrontan la maternidad.
Es en ese punto donde Pellicer quiere colocar la siguiente etapa de IVI.
De la clínica al conocimiento
La nueva estructura separará y, al mismo tiempo, conectará dos dimensiones del proyecto. IVI Institute integrará la investigación, la innovación y la experiencia científica desarrolladas durante años, mientras IVI Fertility mantendrá la actividad clínica y asistencial y su relación directa con los pacientes.
La ambición se sostiene sobre una maquinaria científica de considerable dimensión.
IVI mantiene un plan de 60 millones de euros de inversión en investigación durante cinco años y ha captado 3 millones de euros en becas competitivas. Su red reúne cinco centros de investigación básica en Europa y Estados Unidos y más de 200 clínicas con estudios activos.
Los resultados de esa actividad también ofrecen una fotografía precisa de la escala alcanzada: 811 proyectos en marcha, 260 publicaciones en revistas científicas de impacto y más de 170 ponencias en congresos internacionales de referencia como ASRM, SRI y ESHRE.
Son cifras que explican por qué el siguiente paso no parte de cero. Pellicer no está construyendo una nueva visión sobre la estructura de una historia consolidada durante décadas, sino tratando de darle una dimensión mayor.
Preguntar a miles de mujeres para entender la fertilidad
El primer gran proyecto asociado a esta evolución es especialmente significativo: el Barómetro de la Fertilidad, un estudio realizado por GfK/Nielsen a más de 24.000 mujeres de entre 19 y 49 años en nueve países.
Canadá, Francia, Italia, España, Suecia, Portugal, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos forman parte de una investigación que permite comparar realidades distintas y detectar tendencias comunes en torno a la maternidad.
En España, donde participaron más de 3.000 mujeres, los datos dibujan una brecha reveladora entre el deseo y la realidad. El 80% de las encuestadas ya es madre o quiere serlo y el 74% considera la maternidad una meta importante en su vida. Sin embargo, entre las mujeres que ya son madres, el número ideal de hijos alcanza los 2,4, frente a los 1,6 que tienen de media.
Hay otro dato que resulta especialmente significativo: el 47% tuvo su primer hijo más tarde de lo que hubiera deseado, con un retraso medio de seis años. Detrás de esas cifras aparece una realidad que no cabe únicamente en un laboratorio. La fertilidad también está condicionada por las circunstancias personales, sociales, económicas y emocionales que rodean las decisiones sobre cuándo tener hijos. Y ahí es donde el Barómetro adquiere un significado mayor para el proyecto de Pellicer: convertir la experiencia de miles de mujeres en conocimiento capaz de enriquecer la conversación científica.
Una mirada más amplia sobre la reproducción
La evolución hacia IVI Institute parte de una convicción: avanzar en medicina reproductiva exige seguir profundizando en la biología, pero también comprender mejor el contexto en el que las personas toman sus decisiones reproductivas.
La ciencia ha ampliado enormemente las posibilidades de diagnóstico y tratamiento desde aquel IVI que Pellicer y Remohí fundaron en Valencia. Ahora el desafío consiste también en entender qué ocurre antes de que una persona llegue a una consulta, qué factores han condicionado ese momento y qué distancia existe entre el proyecto familiar imaginado y el que finalmente se consigue. El Barómetro introduce precisamente esa dimensión.
Más que limitarse a contar cuántas mujeres quieren ser madres, permite observar cuándo desean hacerlo, cuántos hijos imaginan tener y cuánto se distancia ese proyecto de su realidad. El dato de los seis años de retraso medio en España resume, por sí solo, la magnitud de esa brecha.
Para una disciplina acostumbrada a medir resultados clínicos, incorporar esta perspectiva significa ampliar considerablemente el campo de observación.
Casi cuatro décadas de ciencia
La trayectoria de Pellicer ayuda a dimensionar el momento. Desde aquel proyecto valenciano de 1990, el profesor ha construido una carrera ligada a la investigación y a algunos de los avances decisivos de la medicina reproductiva.
Cuenta con más de 650 artículos científicos publicados, además de numerosos premios y reconocimientos. Su recorrido combina la práctica médica con la investigación y la dirección de una institución que ha crecido hasta desarrollar una red internacional de centros y proyectos científicos.
Ahora, esa experiencia desemboca en una nueva etapa. IVI Institute nace para poner nombre y estructura a algo que lleva años creciendo: una plataforma científica capaz de conectar investigación, innovación y conocimiento con una realidad reproductiva que ha cambiado tanto como la propia medicina.
Porque la fertilidad del siglo XXI ya no puede explicarse únicamente desde la consulta. Hay que mirar también a la sociedad que la rodea. Y quizá ahí reside la importancia de este nuevo capítulo para Pellicer. Después de casi 40 años dedicados a ampliar las posibilidades de la reproducción asistida, el científico vuelve a ampliar el campo de la pregunta: no solo cómo ayudar a tener hijos, sino cómo entender mejor las circunstancias que determinan cuándo, cómo y por qué las personas deciden formar una familia.
Ese es el siguiente territorio que quiere explorar.

