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De la fertilidad al espacio: la familia Pellicer (IVI) invierte en el transporte espacial

La inversión de Pelliga Properties llega a través de un préstamo convertible que ha sido capitalizado en el marco de la última ronda de financiación de PLD Space

La nueva economía espacial española suma a su accionariado uno de los patrimonios más reconocibles del sector salud. Se trata de Pelliga Properties, holding desde el que ordena su patrimonio la familia de Antonio Pellicer, cofundador del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Este family office ha tomado posiciones en PLD Space, la empresa española de transporte espacial con sede en Elche que es la responsable del cohete Miura 5. Y lo ha hecho a través de la aportación, a través de un préstamo convertible a Satélite, que ha sido capitalizado en el marco de la última ronda de financiación de la compañía valenciana, en la que PLD logró levantar 180 millones de euros.

La empresa espacial española PLD Space, fundada en 2011, levantaba dicho capital en su tercera ronda de financiación. Esta estuvo liderada, entre otros muchos nombres, por el fabricante japonés Mitsubishi Electric Corporation, el fondo de Coinversión (FOCO) de Cofides, el Banco Europeo de Inversiones (BEI), con participación del fondo de capital privado Nazca Capital. De acuerdo a datos del portal especializado ‘Crunchbase’, la compañía ha logrado 332,6 millones de euros desde 2013 en distintas rondas. Según la propia PLD, la cuantía captada desde su creación supera los 350 millones de euros.

De este modo, PLD Space ha pasado de ser una start-up aeroespacial española a situarse entre las compañías europeas más observadas del sector. Su hoja de ruta combina desarrollo de tecnología propia, integración industrial y acuerdos con clientes internacionales. Mitsubishi Electric, además de liderar la última ronda, se incorpora como socio estratégico para servicios de lanzamiento de pequeños satélites en Japón y Asia.

Con estos apoyos, PLD Space ha pasado a una fase clave de maduración industrial. Tras el éxito del vuelo suborbital de Miura 1, concentra ahora sus esfuerzos en Miura 5, el lanzador orbital con el que pretende competir en el creciente mercado mundial de puesta en órbita de pequeños satélites. Según sus previsiones, la compañía aspira a alcanzar una capacidad de hasta 30 lanzamientos anuales desde distintos puertos espaciales y convertirse en uno de los principales operadores espaciales europeos independientes. Actualmente, Miura 5 avanza hacia su primer vuelo de prueba.

Un legado consolidado

La capacidad inversora de la familia Pellicer tiene su origen en una de las mayores historias de emprendimiento sanitario de España. Fundado en 1990 por Antonio Pellicer y José Remohí, IVI revolucionó la reproducción asistida y acabó integrándose con RMA para crear el mayor grupo mundial del sector. La posterior entrada de grandes fondos internacionales consolidó el valor de la compañía y convirtió a sus fundadores en algunos de los empresarios más influyentes de la sanidad privada española.

Pero lejos de limitarse a gestionar ese patrimonio, los Pellicer han optado por reinvertir parte de ese capital en nuevas compañías tecnológicas. Así, después de contribuir a transformar la medicina reproductiva, ahora buscan estar presentes en algunos de los sectores que podrían protagonizar la próxima gran ola de innovación: la biotecnología, la salud avanzada y la industria espacial. Sobre esta última cuestión, informaba en primicia Eleconomista.es.

Un complejo de lanzamiento en la Guayana Francesa

Además de reforzar su músculo financiero, la compañía aeroespacial se encuentra inmersa en una intensa fase de expansión industrial. PLD Space ha anunciado recientemente una inversión de 35 millones de euros para desarrollar un centro de lanzamiento, integración y ensayo de motores en el aeropuerto de Teruel, una infraestructura estratégica destinada a acelerar la producción de los cohetes Miura y consolidar la capacidad industrial de la empresa.

Las nuevas instalaciones ocuparán más de 60.000 metros cuadrados y permitirán centralizar parte de las actividades de fabricación, integración y validación de los sistemas de propulsión. El proyecto forma parte de la estrategia de escalado industrial de la compañía ante el incremento previsto de la demanda de lanzamientos en los próximos años.

La apuesta por Teruel no es casual. La provincia se ha convertido en uno de los polos emergentes de la industria aeroespacial española gracias a infraestructuras como el aeropuerto de Teruel, especializado en almacenamiento, mantenimiento y ensayo de aeronaves, y a la presencia creciente de compañías vinculadas al sector espacial. Para PLD Space, disponer de un enclave de estas características permitirá reducir tiempos de desarrollo, aumentar la capacidad productiva y reforzar su autonomía tecnológica.

La combinación de financiación privada, apoyo institucional y nuevas infraestructuras está permitiendo a PLD Space acelerar una hoja de ruta que hace apenas unos años parecía reservada a grandes potencias espaciales. Y es precisamente esa capacidad de transformar una tecnología compleja en una industria con potencial global la que ha atraído el interés de inversores como la familia Pellicer.

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