Baleares

La Orquesta Sinfónica de Baleares pone el colofón a la Diada de Mallorca

La batuta de Vicente Balaguer llevó al público del Teatre Principal desde el sinfonismo mallorquín del siglo XIX hasta la tradición musical española y el universo de las misiones de California.

La Orquesta Sinfónica en pleno concierto este viernes. Foto: Consell de Mallorca

La música puso en la tarde de este viernes el punto final a la programación de la Diada de Mallorca. El escenario elegido fue el Teatre Principal de Palma y el protagonista, la Orquestra Simfònica Illes Balears, que ofreció un programa concebido para conectar patrimonio, identidad y creación musical a través de compositores y obras vinculados, de una u otra manera, con Mallorca.

Bajo la batuta de Vicente Balaguer, la formación sinfónica recorrió un repertorio que llevó al público desde el sinfonismo mallorquín del siglo XIX hasta la tradición musical española y el universo de las misiones de California. Un recorrido que convirtió el concierto de clausura en una nueva oportunidad para reivindicar la cultura como uno de los grandes activos de la isla.

«La Diada es una oportunidad para celebrar Mallorca desde todas sus expresiones y, entre ellas, la cultura ocupa un lugar fundamental», ha señalado el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés. «Cerrar esta programación con la música de nuestra Orquestra Simfònica en el Teatre Principal es una manera de poner el punto final a unos días en los que hemos querido que la Diada llegara a toda la isla y que los mallorquines pudieran vivirla y celebrarla desde diferentes ámbitos», ha añadido.

El concierto de la Orquesta Sinfónica en el Teatre Principal de Palma.

El programa arrancó con la Sinfonía n.º 2 en mi bemol mayor de Miquel Marquès, uno de los nombres fundamentales del sinfonismo español del siglo XIX y una figura esencial para entender la aportación de Mallorca a la historia musical española. Su obra abrió un concierto construido alrededor de la conexión entre territorio, tradición y creación.

La mirada se desplazó después hasta California con el primer movimiento de la Sinfonía n.º 2 en mi menor, Las misiones de California, de Meredith Willson, inspirada en la figura de Juníper Serra, fraile franciscano nacido en Petra cuya trayectoria quedó estrechamente vinculada a la creación de las misiones españolas en California.

El programa continuó con Cuatro danzas y una alborada, de Vicente Asencio, antes de desembocar en El sombrero de tres picos de Manuel de Falla. En concreto, la Orquestra interpretó la Suite n.º 2, una elección especialmente significativa en el año en que se conmemora el 150 aniversario del nacimiento del compositor.

El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, con el director de la orquesta, Vicente Balaguer, al término de la actuación.

Ritmo, tradición popular y una marcada riqueza orquestal pusieron el broche musical a una programación de la Diada que durante estos días ha llevado actividades a distintos puntos de Mallorca y ha combinado actos institucionales, propuestas culturales y familiares e iniciativas de participación ciudadana.

Con este concierto, el Consell de Mallorca cierra una programación que ha situado la cultura en el centro de la celebración de la Diada y que ha utilizado la música, el patrimonio y la participación como vías para proyectar una idea de Mallorca conectada con su historia, pero también con su capacidad de generar y compartir cultura en el presente.

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