Por primera vez desde 1981, Madrid se ha convertido en parada del circo de la Fórmula 1. La capital es ya una fiesta del motor, con monoplazas en las calles, exposiciones y actividades que están calentando el ambiente antes de que la prueba del próximo domingo en el circuito Madring ponga el broche final al acontecimiento. A los festejos se ha unido la relojera suiza TAG Heuer, que llega a la cita como socio principal del Gran Premio de España y cronometrador oficial de la Fórmula 1 desde el año pasado. Lo celebra por partida doble: con la nueva generación del Carrera Chronograph Sport, uno de sus cronógrafos más deportivos y emblemáticos, y con una edición limitada diseñada en exclusiva para España.
Los responsables de la marca perteneciente al grupo francés del lujo LVMH han denominado 2026 como el año del cronógrafo, concentrando el grueso de sus novedades en materia de movimientos en torno a esta complicación que TAG Heuer domina desde 1963. Jack Heuer, entonces consejero delegado de Heuer, tomó el nombre de la durísima Carrera Panamericana que recorría México entre 1950 y 1954 para alumbrar el Carrera. Ahora se ha rediseñado casi por completo uno de los pilares de esa línea ligada al automovilismo: el Carrera Chronograph Sport cambia la fisonomía que mostraba desde 2020, cuando nació, convirtiéndose en un reloj más discreto y refinado.

Las nuevas piezas
El diámetro de la caja se ha reducido de 44 a 42 mm, y la distancia entre las asas, de 49,8 a 48,6 mm, lo que mejora sensiblemente el ajuste en la muñeca. Además, el grosor disminuye de 15,48 a 14,17 mm, con un perfil más sobrio. El bisel taquimétrico, más delgado, combina una base de acero visible con un inserto de cerámica pulida, y los pulsadores redondos se inspiran en los pistones de los motores de alto rendimiento. En el asa superior derecha se ha grabado la corona de la victoria, el sello que TAG Heuer ha convertido en firma de las últimas novedades de la línea Carrera.
Bajo la esfera trabaja el calibre TH20-00, que late a 4 Hz, proporciona unas 80 horas de reserva de marcha y queda visible a través de un fondo de caja de zafiro. Es lo que más conecta con los Chronograph Sport anteriores. El brazalete de acero en forma de H, renovado con un perfil cónico, incorpora un sistema de cambio de eslabones sin herramientas para ajustar la talla en casa en segundos. Para quien prefiera la piel, hay una versión con correa de becerro perforada, de vocación más clásica, con cierre desplegable.
La disposición interior también se ha revisado: la esfera adopta un diseño tricompax mejorado, con números árabes que sustituyen a los índices de tipo bastón del modelo anterior para reforzar la legibilidad y el carácter deportivo, y la fecha se sitúa a las 6 h en todas las variantes.

La colección se despliega en cinco referencias, todas con la misma arquitectura pero con personalidades distintas. El azul, con acabado rayos de sol, contadores plateados y bisel cerámico, sigue siendo el color insignia de la línea y el más vendido; está disponible tanto con brazalete de acero como con correa de piel marrón perforada. El verde azulado aporta un punto más contemporáneo, con laca verde en los pulsadores y bisel a juego. La versión plateada recupera la configuración panda, con contadores negros, y la iteración en negro opalino añade contraste en rojo en agujas e índices del cronógrafo, un guiño a la instrumentación del salpicadero de los coches de carreras.
Los precios de estos relojes oscilan entre los 6.350 euros con correa de piel y los 6.550 con brazalete de acero.

La que solo existe en España
El verdadero objeto de deseo por estos lares, sin embargo, será la edición que TAG Heuer ha reservado en exclusiva para el mercado español, limitada a 60 unidades numeradas individualmente y con un precio de 6.550 euros. No todos los grandes premios de la Fórmula 1 brindan una serie limitada de TAG Heuer, sino que la marca reserva esta distinción a carreras con algún significado especial (un estreno de circuito, la última cita en un trazado, un patrocinio titular…). Además, los modelos que suelen protagonizar estos lanzamientos pertenecen a las familias Formula 1 o Monaco. Carrera ha sido la excepción.
Frente a la referencia negro opalino estándar de la colección, con detalles solo en rojo, esta edición española suma el amarillo en el interior y los laterales de la correa perforada, visibles con cada gesto de muñeca. El fondo de la caja remata la pieza con dos rasgos que no comparte con ningún otro Carrera Chronograph Sport: junto a la corona de la victoria lleva grabadas las palabras Spain Limited Edition y la numeración individual de cada ejemplar. El cierre, un triple desplegable de acero cepillado y pulido con doble pulsador de seguridad, completa el conjunto, que se vende con un estuche creado por el artista Manu Campa, con el que TAG Heuer colabora desde hace seis años.

