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¿Cómo será el liderazgo del futuro?

Meeting Point
El emprendedor Carlos Barrabés es el fundador, entre otras muchas cosas, de Barrabes.com , una plataforma de comercio electrónico para equipos de esquí y montaña. Una figura clave en la introducción y popularidad de Internet en España, es un experto en innovación digital y transformación social. Recientemente Valeria Budinich de Ashoka entrevistó a Carlos sobre cómo el mundo está cambiando y qué significa esto para los nuevos líderes y formas de organización.
6 junio 2016
VALERIA BUDINICH

Ashoka: ¿Cuándo descubriste que eras emprendedor o que querías serlo?

Barrabés: Mis padres tenían un bazar y yo pasaba muchísimo tiempo dentro. Me levantaba cuando había que abrir la tienda y me iba a casa cuando cerrábamos la tienda. Era la manera de vivir de mis padres.

Ashoka: Cuando hablamos de los emprendedores creando nuevo mundos, ¿cuál fue el primer mundo que tu creaste?

Mi primer mundo fue un programa de radio cuando tenía 16 años que se transmitía por los altavoces en mi colegio. A mí me entusiasmaba mucho porque era una forma de comunicarme y expresarme. Yo venía de un pueblo muy pequeño y muy alejado de la ciudad, y además estudiaba en un internado así que siempre buscaba maneras de expresarme y de comunicarme. Emprender me ha dado la oportunidad de crear, comunicar y viajar. Por otro lado, emprender también tiene un elemento de introspección ya que en el fondo uno crea cuando tiene algo interno que solucionar. Siempre he sentido la necesidad de hacer cosas y haciendo cosas es como me gusta estar en el mundo.

Ashoka: ¿Puedes contarnos sobre algún proyecto que pensaste iba a funcionar y no lo hizo? ¿Qué aprendiste de la experiencia?

Barrabés: Un tema que a mí me interesó mucho fue Second Life. Creí que estábamos ante un proyecto que cambiaría el mundo. Sabía que tecnológicamente faltaba mucho por desarrollar pero hice muchos proyectos relacionados con Second Life y dediqué mucho tiempo en entenderlo. El proyecto en sí no funcionó pero la filosofía me ayudó en muchas cosas, como por ejemplo a comprender las redes sociales como Facebook. Para mi fallar es una obligación, porque si no fallas es que arriesgas poco y eso significa que no te utilizas al máximo. Es como escalar, si escalando no te caes nunca, es que realmente no estás escalando.


Ashoka: Fuiste una de las personas claves en traer Internet a España. Mirando a los últimos 20 años, ¿cuáles fueron algunas de las contribuciones más significativos que tú y tu equipo hicieron?

Barrabés: Es una pregunta difícil. Nosotros tuvimos una visión que creo fue aceptada y fue no guardarnos lo que sabíamos. Cuando descubrimos Internet lo primero que hicimos fue desarrollar una plataforma de comercio electrónico y eso era muy nuevo. Muchas veces era poco entendido. Nosotros intentamos contárselo a mucha gente porque éramos conscientes de que teníamos algo que podía hacer el mundo mejor. Por eso no lo ocultamos y nunca hemos dejado de contarlo. Cualquiera que trabaje con tecnología conoce el beneficio potencial que tiene para los humanos y por eso mucha gente en el mundo tecnológico cuenta lo que sabe. Cuando uno tiene algo bueno para todo el mundo y se lo calla hace mal. No hay que olvidarse que Internet es muy joven y estamos en una fase donde hay gente que está tomando posiciones muy relevantes. La segunda fase abrirá oportunidades enormes para la creación de un mundo de pequeñas y medianas empresas. Este primer momento debe ser regulado y entendido como un paso a un mundo donde todos pueden jugar y participar. Grandes empresas como Facebook son monopolios de la primera generación.

Ashoka: Mirando el mundo que está emergiendo en el que la tecnología nos sirve de facilitador ¿Cómo lo describirías?

Barrabés: El factor más determinante de lo que está ocurriendo es que la inteligencia o la capacidad de acción se está distribuyendo. Durante muchos años la fuerza y la capacidad de hacer era un valor de unos pocos. Ahora hay un montón de gente con acceso. La palabra acceso es la que define al mundo emergente: acceso a la educación, a una vida digna, al trabajo, a crear comunidad. En definitiva a gestionar una vida mejor. Lo que viene es un mundo más humano.

Siempre hemos medido el mundo por productividad. Pero las métricas de la productividad ya no se miden por lo que se fabrica. La productividad real es la felicidad, son los humanos. Lo que hay que medir es: ¿cuán feliz hace esto a las personas?
La demanda será que la productividad sea más humana y no solo enfocada en la producción y los recursos.

Ashoka: En este nuevo mundo, ¿Cuáles son los desafíos más grandes para las empresas?

Barrabés: El problema es que hay un mundo antiguo que se concentra a toda velocidad porque es cada vez menos interesante. Al mismo tiempo hay un mundo nuevo que son las nuevas empresas que cada vez hay más. En el último año se han creado millones de nuevas empresas, pero ¿por qué? Es porque las compañías del viejo mundo se dedican a manejar el viejo mundo, y el nuevo mundo está siendo manejado por nuevas empresas. Por eso el mundo nuevo es tan nuevo, porque lo está creando gente que piensa de otra manera. Los que se transforman son los que piensan como la nueva generación.

Ashoka: En tu descripción hay un nuevo entendimiento de cómo generar bienestar y riqueza de una manera distributiva. ¿Estamos preparados para hacerlo?

Barrabés: Sobra conciencia y falta tecnología. El problema es que la tecnología todavía está ampliamente concentrada y crea grandes concentradores (el 1%). La ventaja de productividad que ofrece la tecnología es tan enorme que quien la tiene se queda con el dinero. El gran desafío del mundo distribuido de esta primera etapa es pasarlo a un mundo descentralizado, donde la inteligencia esté en los nodos y no centralizada. Tecnológicamente esto es posible y hacia allí nos dirigimos. Este paso de un mundo distribuido a uno descentralizado es el paso inicial de un mundo mejor.

Ashoka: ¿Qué habilidades serán indispensables en el mundo emergente?

Barrabés: Aquellos que tendrán éxito en el futuro serán los que puedan balancear dos egos: el personal y el social. Necesitas un ego personal de querer hacer las cosas mejor, de querer que las cosas funcionen, un ego que permita empoderarte. A la vez necesitas un ego social para que las cosas ocurran entre todos, para todos y de otra manera. Este es el líder del futuro y este es en un mundo descentralizado, este es el nodo del futuro. No es una cuestión de herramientas, tecnologías o estudios- es una cuestión de balance personal.

En una colmena, por ejemplo, la comunidad es más importante que el individuo. Por eso es tan difícil la diversidad. Gestionar la diversidad es complejo aunque los beneficios son enormes para el individuo, la compañía y el mundo. Esto es uno de los retos del mundo que viene. En el mundo emergente se tendrán que balancear estos egos y ya lo estamos viendo. Las habilidades como escuchar y trabajar en equipo no son del siglo XX, donde dominaba el ego personal. El tiempo que viene va a ser un tiempo de comunidades pero también de individuos, porque si el individuo no puede desarrollarse la comunidad tampoco podrá.

Ashoka: Estos nuevos líderes serán los que hagan la transición. ¿Quiénes están formando a estos nuevos líderes? ¿Qué consejo le darías a un director de una escuela de negocios?

Barrabés: No le puedes aconsejar al último emperador del Imperio Romano Rómulo Augusto. ¿Qué le puedes aconsejar a alguien cuando Google dice que no necesitas estudios universitarios para trabajar allí? Yo creo sinceramente que estamos en un momento de aprender haciendo, y de aprendizaje constante en la vida.
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