16.300 millones de euros en un solo día, el 11 de noviembre, ya conocido por solteros y casados de China y Occidente como el ‘Singles Day’. Más que en el ‘Black Friday’, más que en el ‘Cyber Monday’. Más que en ambas fechas juntas, festividades mucho más arraigadas en la cultura europea y estadounidense. En las primeras doce horas se alcanzaron las cifras obtenidas el año pasado, 91.200 millones de yuanes (13.140 millones de euros). Más dinero en movimiento que en el que el Corte Inglés recibe en todo un año.

Para Jack Ma, el hombre detrás el imperio Alibaba, “los abrumadores resultados son una muestra del potencial del mercado de consumo en China. Hemos conseguido superar nuestra marca ocho horas antes que en 2015”. Lo decía en un evento organizado por la compañía para la ocasión que tuvo lugar en la localidad sureña de Shenzhen, en el que la actividad delirante de las cifras de Alibaba podía seguirse en una enorme pantalla.

El ‘Singles Day’ nació en 2009 de la mano de Alibaba como un abanico de ofertas que pretendía ejercer de contrapunto al día de San Valentín. En aquella primera edición, once compañías del sector se sumaron a la iniciativa. En esta edición, las 16 mayores plataformas de ecommerce chinas se han sumado a la fiesta, vendiendo en un solo día productos por valor de 177.000 millones de yuanes (23.900 millones de euros). La compañía capitaneada de Jack Ma obtuvo una cuota de mercado del 68,2%.

Esta edición la locura del ‘Singles Day’ se ha saldado con un total de 1.070 millones de pedidos, un verdadero desafío para las compañías de ecommerce que ahora se enfrentan el reto de llevarlos a los hogares. Para ello, durante los próximos diez días cuatro trenes bala unirán Pekín con Shanghái y Cantón para trasladar las 13.500 toneladas de productos que abandonarán la capital china para llegar a sus destinatarios.