Como no podía ser otra forma,el ático en cuestión está situado en uno de los emblemáticos rascacielos de la ciudad de Nueva York, concretamente en uno diseñado por el arquitecto Rafael Viñoly que ha sido levantado en el número 432 de Park Avenue hasta los 425 metros de altura.

Según The Real Deal, Fawaz Alhokair disfrutará del skyline de la ciudad a partir de este otoño, que es cuando se inaugurará el edificio, desde un flamante piso de 767 metros cuadrados, seis habitaciones y siete baños.

El apartamento cuesta nada más y nada que 95 millones de dólares, unos 86 millones de euros que el empresario saudí Fawaz Alhokair ha desembolsado sin problema, y es que se estima que su patrimonio personal asciende a los 1.370 millones de dólares. Los negocios, precisamente, inmobiliarios y comerciales son los que han permitido a Alhokair cosechar esta gran fortuna.

Pero hay alguien a quien en su día le costó más caro el ático del que hasta hace poco era el edificio más alto de Nueva York, el One57. Se trata de una anónima familia estadounidense que desembolsó 100,5 millones de dólares por el dúplex que ocupa las plantas 89 y 90 de la hasta ahora aguja de Nueva York.

Y como a aquella misteriosa familia, a Fawaz Alhokair también le durará relativamente poco el título de dueño del apartamento más alto de Nueva York, pues la isla de Manhattan solamente tiene espacio para crecer a lo alto y así lo seguirá haciendo. La Nordstrom Tower y el 11 West 57th Street serán los edificios encargados de robar el título de altura a la torre del 432 de Park Avenue. Eso sí, aunque pierda ese título, conservará otro privilegio: estar situado al lado de Central Park.

También disfrutarán de esta situación otros empresarios que, como Alhokair, han comprado ya su parte de este colosal nuevo edificio sobre plano. Es el caso del también magnate inmobiliario Howard Lorber, de Doglas Elliman, que ocupará la mitad del piso 67. Su socio Bennett LeBow hará lo propio en la planta 64. Del resto de vecinos nada se sabe aún.

Fotografía: Anthony Quintano