El banco suizo UBS cerró el segundo trimestre del año, el primero tras la adquisición de su rival Credit Suisse, con un beneficio neto atribuido de 28.875 millones de dólares (26.494 millones de euros), frente al resultado de 2.108 millones de dólares (1.934 millones de euros) anotado por la entidad en el mismo periodo de 2022.

El beneficio de UBS en el segundo trimestre refleja un impacto contable positivo de carácter extraordinario por importe de 28.925 millones de dólares (26.540 millones de euros) gracias al fondo de comercio negativo vinculado a la absorción de Credit Suisse, mientras que la integración de la entidad rival supuso unos costes de 830 millones de dólares (762 millones de euros) y las pérdidas crediticias restaron 740 millones de dólares (679 millones de euros).

«Dos meses y medio desde el cierre de la adquisición de Credit Suisse, no perdemos tiempo en ofrecer valor a todas nuestras partes interesadas a partir de una de las fusiones bancarias más grandes y complejas de la historia», declaró Sergio Ermotti, consejero delegado de la entidad.

En el segundo trimestre, la cifra de negocio de UBS alcanzó los 9.540 millones de dólares (8.753 millones de euros), lo que implica una mejora del 7% respecto del mismo intervalo de 2022, incluyendo un crecimiento del 3% de los ingresos por intereses netos, hasta 1.713 millones de dólares (1.572 millones de euros) y del 8% de los ingresos por comisiones, hasta 5.175 millones de dólares (4.748 millones de euros).

De este modo, en los seis primeros meses de 2023, el banco suizo obtuvo un beneficio neto atribuido de 29.904 millones de dólares (27.438 millones de euros), frente al resultado de 4.244 millones de dólares (3.894 millones de euros) anotado en la primera mitad de 2022. Asimismo, la cifra de negocio de UBS se mantuvo estable en 18.284 millones de dólares (16.776 millones de euros).

El consejero delegado de UBS destacó que en el segundo trimestre, tras la compra de Credit Suisse, las entradas netas en depósitos para el grupo combinado ascendieron a 23.000 millones de dólares (21.104 millones de euros), de los cuales 18.000 millones de dólares (16.516 millones de euros) provinieron del área de gestión de patrimonios de Credit Suisse y del Banco Suizo.

«Si bien las salidas de activos de la división Wealth Management de Credit Suisse continuaron en el segundo trimestre, lo hicieron a un ritmo a un ritmo más lento en comparación con trimestres anteriores y pasó a ser positivo en junio», señaló Ermotti, añadiendo que «a lo largo de julio y agosto de 2023 registramos nuevas entradas de dinero nuevo neto por valor de 8.000 millones de dólares (7.340 millones de euros) en el negocio combinado de gestión patrimonial.

INTEGRACIÓN DE CREDIT SUISSE Y RECORTE DE COSTES.

En cuanto a la integración de Credit Suisse, el ejecutivo indicó que el objetivo es completarla sustancialmente «para finales de 2026» y anunció la intención de lograr reducciones de costes brutos de más de 10.000 millones de dólares (9.175 millones de euros) para entonces.

De su lado, se espera que los gastos acumulados relacionados con la integración se vean ampliamente compensados por los efectos de acumulación de aproximadamente 12.000 millones de dólares (11.010 millones de euros) relacionados con los ajustes del valor razonable aplicados a los instrumentos financieros de coste amortizado.

Asimismo, como parte de la integración, la entidad planea simplificar su estructura legal, incluida la fusión de UBS AG y Credit Suisse AG prevista para 2024.

De este modo, excluyendo los gastos relacionados con la integración y los efectos de acumulación, el objetivo es lograr una tasa de salida coste-ingreso de menos del 70% para finales de 2026, y una ratio de capital CET1 en torno al 15%.

INTEGRACIÓN DEL BANCO SUIZO DE CREDIT SUISSE.

Asimismo, el consejero delegado de UBS ha anunciado que las operaciones domésticas de Credit Suisse (Schweiz) se integrarán plenamente en UBS en 2024, aunque la marca de Credit Suisse seguirá vigente hasta completar la migración de operaciones en 2025.

«La integración total es el mejor resultado para la UBS, para nuestras partes interesadas y para la economía suiza», indicó Sergio Ermotti, para quien esta plena integración reforzará las fortalezas que hacen de la UBS el banco líder en Suiza.

«En Suiza, UBS y el banco suizo de Credit Suisse operarán por separado hasta su fusión legal planificada en 2024. La marca y las operaciones de Credit Suisse permanecerán vigentes hasta que completemos la migración de clientes a nuestro sistema, lo que esperamos que ocurra en 2025», precisó.