El presidente de la patronal madrileña CEIM y vicepresidente de la CEOE, Miguel Garrido, ha señalado que es importante que las empresas tengan capacidad de decisión sobre los planes que pone en marcha Turespaña para la promoción exterior.

«Tanto Turespaña como el resto de oficinas de turismo autonómicas se financian con impuestos. Es dinero público y creo que es muy importante buscar fórmulas de colaboración», ha señalado en declaraciones a Europa Press.

Garrido ha defendido así la postura de la CEOE sobre Turespaña, que aboga por reinventar el organismo dejando espacio para que entre el sector privado.

El presidente de CEIM ha destacado que la promoción del turismo «es una cuestión de Estado», por lo que es «muy importante» coordinar las actividades de promoción entre el Estado, las comunidades autónomas y las propias empresas, de las que ha destacado que «hacen muchos esfuerzos para promocionar España».

Sobre este tema, Garrido ha puesto en valor el modelo de Madrid Turismo by Ifema, donde las administraciones –Comunidad y Ayuntamiento– aportan unos recursos que dejan supeditados a las decisiones que toman las empresas.

«Yo creo que es un modelo muy interesante y que se podría trasladar perfectamente a Turespaña», ha subrayado.

No obstante, ha matizado que es muy importante que sean las administraciones quienes determinen el procedimiento de gasto «porque es dinero público y las empresas no tienen que gastar el dinero de la administración», pero sí el que ellos voluntariamente han aceptado que van a destinar».

Garrido también se ha mostrado a favor de que Turespaña tenga más en cuenta el turismo de «negocios, ciudad y calidad» a la hora de lanzar sus promociones, ya que estas han estado muy basadas «en un turismo de verano y playa». De esta forma, estaría enfocándose en turistas «que tienen más gasto y por lo tanto generan menos impacto en la vida de las personas, generan un mayor ingresos y por lo tanto un mayor atractivo», ha esgrimido.

«NO SE PUEDE DISCRIMINAR A LOS HOTELES»

Garrido ha puesto en valor que muchos madrileños han decidido explotar sus viviendas para «sacarle un mayor partido» aprovechando el atractivo turístico de Madrid, lo que es «una buena cosa», pero ha destacado que esta actividad «no puede discriminar a un sector regulado y muy regulado como es el caso de los hoteles».

El presidente de CEIM ha señalado que este sector se ve perjudicado por tener que cumplir una serie de normas y obligaciones que el alquiler turístico no tiene. Así, en su opinión, es necesario que convivan los dos modelos «armonizando las regulaciones de unos y de otros para que no haya una situación injusta» porque los hoteleros «no se merecen tener una competencia desleal».

Desde su perspectiva, la regulación pasaría en primer lugar por crear un registro de viviendas de uso turístico y luego por encontrar cuál es la normativa que debe cumplir cada uno de los tipos de alojamiento.