Economía

Hernández de Cos espera que el pacto de salarios evite el riesgo de una espiral inflacionista

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, asegura en el Informe anual de la institución del año 2022 que, por el momento, no se ha dado en la economía española el «temido» proceso de realimentación de crecimientos de salarios, márgenes empresariales y precios, aunque advierte de que ello «no hace que se pueda descartar en el futuro».

Para evitarlo, Hernández de Cos reitera que sería «deseable» un pacto explícito de rentas que determine un reparto equitativo entre empresas y trabajadores de la pérdida de renta real provocada por el encarecimiento de las materias primas importadas.

Aunque en el momento de cerrar el Informe anual del Banco de España no se conocían «todos los extremos» del pacto salarial alcanzado por sindicatos y patronal para la negociación colectiva, el gobernador espera que las orientaciones de este acuerdo «permitan evitar el riesgo de espiral inflacionista».

«Un acuerdo con estas características proporcionaría un compromiso con la estabilidad macroeconómica y un entorno de confianza que resulta fundamental en el actual contexto inflacionista y de elevada incertidumbre», apunta el gobernador.

En el interior del informe, el Banco de España subraya que el acuerdo de salarios entre CCOO, UGT, CEOE y Cepyme podría «servir de base» para definir el pacto de rentas que se reclama desde la institución.

De hecho, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Ángel Gavilán, considera que este acuerdo parece ir en la dirección del solicitado pacto de rentas, que busca distribuir la pérdida de poder adquisitivo tras el impacto de la guerra en Ucrania y de la crisis energética.

En la presentación del ‘Informe Anual 2022’, el director general del Banco de España ha recordado que desde el organismo llevan meses enfatizando en la necesidad de alcanzar este pacto de rentas que distribuya la pérdida de poder adquisitivo, al tiempo que evitara efectos de segunda ronda.

«Este acuerdo del que no conocemos detalle parece ir en esta dirección de pacto de rentas», ha recalcado Ángel Gavilán, quien ha señalado que desde la institución seguirán evaluando la evolución de los márgenes y la remuneración de asalariados.

En todo caso, el director ha apuntado que en las pasadas proyecciones del Banco de España ya se asumía que no se iban a materializar efectos de segunda ronda significativos y este acuerdo va en línea con ese escenario.

Según se advierte en el informe, existen factores que pueden retrasar el retorno de la inflación al objetivo del 2% a medio plazo, entre los que destacan la posibilidad de que la transmisión de la reducción de los precios energéticos al resto de los bienes y servicios sea más lenta e incompleta que la de los incrementos previos, la posible aparición de efectos de segunda ronda a través de los salarios y los márgenes empresariales o la incertidumbre sobre la eventual reversión de las medidas de política fiscal aplicadas para paliar los efectos de la inflación.

De ahí la importancia de este acuerdo alcanzado entre patronal y sindicatos, que en todo caso deberá analizarse y evaluarse por tipo de empresa y sector.

«Puesto que la pérdida es inevitable, lo que debemos perseguir es una distribución equitativa de ella entre trabajadores y empresas, con el fin de impedir la espiral inflacionista que se producirá si ambos intentaran evitar unilateralmente la pérdida, manteniendo, respectivamente, sus salarios reales y sus márgenes empresariales», recalca en el informe el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

Según explica, los márgenes empresariales han crecido desde comienzos de 2021, tras reducirse de forma notable en 2020, si bien con una elevada heterogeneidad a nivel sectorial y de empresa.

La remuneración por asalariado creció un 3,2% en 2022, muy por debajo de la inflación, pero el organismo llama la atención sobre el hecho de que los convenios colectivos ya registrados para 2023, contemplan mayores aumentos, aunque todavía moderados, de hasta el 3,1% en marzo.

No obstante, el Banco de España precisa que los incrementos salariales pactados para este año son «significativamente mayores» en los convenios firmados este mismo año (4,8%) que en los firmados con anterioridad pero con efectos económicos en 2023 (2,9%).

«La contención de los márgenes empresariales y la moderación de los costes laborales serán esenciales para evitar la aparición de efectos de segunda ronda significativos sobre la inflación. El surgimiento de fenómenos de realimentación de incrementos de precios y costes exacerbaría las actuales presiones inflacionistas, con consecuencias negativas para la competitividad de la economía, que redundarían en pérdidas de empleo y de producto», avisa la institución.

Por eso, el Banco de España insiste en que, en el marco del diálogo social, sindicatos y empresarios deberían pactar «un reparto entre empresas y trabajadores de la pérdida de renta provocada por el encarecimiento de las materias primas importadas».

El acuerdo de salarios firmado este miércoles por CCOO, UGT, CEOE y Cepyme recomienda a sus negociadores de convenios colectivos subidas salariales del 4% para 2023 y del 3% tanto para 2024 como para 2025, con una cláusula de revisión que, en caso de desviación de la inflación por encima de estos porcentajes, podría llevar a un aumento adicional de hasta el 1%.