Ferrovial ha mantenido este jueves un encuentro telemático con sus inversores de renta fija para explicarles todo el proceso del traslado de su sede social a Países Bajos, con el objetivo de cotizar en Estados Unidos y aprovechar todo el potencial inversor de estar en la bolsa estadounidense.

La cita ha sido solo informativa y se ha limitado a una descripción de la presentación que ya remitió la compañía el pasado 28 de febrero a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en la que detallaba los pasos a seguir para acometer la operación.

Un representante del departamento de inversiones de Ferrovial ha recordado, en una alocución que ha durado poco más de cinco minutos, que se prevé que la transacción concluya en el segundo o tercer trimestre del año, periodo tras el cual se iniciarán los trámites para incorporarse a la bolsa de Estados Unidos.

Una vez más, la compañía ha hecho hincapié en que seguirá cotizando en España, país que mantendrá como principal mercado para el desarrollo del talento, y que su cotización en Ámsterdam está condicionada a que pueda cotizar en ambos países a la vez.

También ha recordado el derecho de los accionistas a su separación, en caso de estar en contra de la operación, y que las acciones que se recompren a esos accionistas (siempre con un límite de 500 millones de euros) se podrían usar para remunerar posteriormente al resto de accionistas.

En la última semana, dos consejeros de Ferrovial compraron nuevas acciones de la compañía por un total de más de 400.000 euros, coincidiendo con el anuncio de su traslado a Países Bajos.

Se trata de Óscar Fanjul Martín, consejero y vicepresidente de la multinacional española y presidente fundador de Repsol; y de Juan Manuel Hoyos Martínez de Irujo, consejero de Ferrovial, expresidente de McKinsey en España y amigo de la infancia de José María Aznar.

La semana pasada, las acciones de Ferrovial subieron todos y cada unos de los días posteriores al anuncio, acumulando un alza entre el miércoles y el viernes del 4,5% a pesar de la gran polémica suscitada y de la oposición del Gobierno a este traslado a Países Bajos.

Sin embargo, esta semana la compañía está cayendo en bolsa todos los días: el lunes un 0,8%, el martes un 1,28%, el miércoles un 0,48% y el jueves un 0,21%, a pesar de que la polémica ha ido amainando. El saldo sigue siendo positivo, con un alza del 1,7% respecto al periodo anterior al anuncio.