Los ministros de Competencia e Industria de la Unión Europea (UE) han acordado este jueves la creación de un registro comunitario de alojamientos turísticos de corta duración, que ofrecen plataformas como Airbnb, que facilite la recopilación y el intercambio de datos y armonice los sistemas que ya existen en los Estados miembro.

Según las nuevas reglas, los Estados miembro que requieran datos de las plataformas deberán establecer una ventanilla única nacional para la transmisión de datos entre las plataformas de alquiler a corto plazo en línea y las administraciones públicas.

Así, toda casa, apartamento o habitación que se ofrezca en alquiler por un número limitado de días al año tendrá un número de registro para que las autoridades competentes puedan conocer la identidad del anfitrión.

Además, requerirá que las plataformas de alquiler se responsabilicen de realizar controles aleatorios regulares para verificar que no haya declaraciones incorrectas de anfitriones o números de registro no válidos.

Esta nueva normativa pretende reducir los trámites burocráticos y los costos, tanto como para aquellas personas que deciden ofrecer alquileres como para las propias plataformas, al tiempo que brindará a las administraciones los datos que necesitan para regular esta actividad.

Al mismo tiempo, la regulación favorecerá la igualdad de condiciones con otros actores del sector turístico, tales como hoteles, hostales o apartahoteles, y ayudará a combatir el fraude.

Los Estados miembro deberán proporcionar la información necesaria para permitir que las autoridades públicas, las plataformas en línea, los anfitriones y los ciudadanos comprendan las leyes y los requisitos relacionados con la prestación de servicios de alquiler de alojamiento a corto plazo dentro de su territorio, entre los que se incluyen los procedimientos de registro y los requisitos relativos al acceso y la prestación de estos servicios.

La orientación general acordada este jueves otorga a la presidencia del Consejo un mandato para iniciar negociaciones con el Parlamento Europeo una vez que este último haya fijado su posición.