La actividad de la reforma y rehabilitación cayó un 1,4% en 2022 en España, según un estudio realizado por la consultora Arthursen encargado por la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac), que estima otra caída para este año 2023 del 2,9%.

No obstante, esta previsión no tiene en cuenta el efecto sobre la actividad de las inversiones que contempla el Plan de Recuperación destinadas a la rehabilitación energética de edificios y viviendas, según ha explicado la patronal.

Las causas de la caída de la actividad en la reforma estarían relacionadas con la crisis energética y su repercusión sobre los precios y el poder adquisitivo, y con el efecto base que representó un ejercicio 2021 muy expansivo para el segmento de la reforma.

En concreto, Andimac ha señalado que el valor económico del mercado de los materiales creció en torno a un 9%, fruto de las tensiones inflacionarias, aunque, de cara a 2023, ha augurado una moderación de los precios de los materiales, situándose en torno a la media de la inflación prevista, por lo que el valor económico del mercado de materiales para el segmento residencial crecería cerca de un 1,2%.

Respecto a la llegada y ejecución de los fondos europeos, desde la patronal se estima un nivel de aplicación de 2021 en torno a un 65% y una repercusión en demanda de materiales próxima a los 350 millones de euros.

No obstante, ha precisado que dependerá, en especial, del compromiso de las comunidades autónomas a la hora de facilitar los procesos de preconcesión y financiación inicial de las obras.

De esta manera, Andimac ha pronosticado que si no se dificulta la actividad en los diferentes procesos administrativos, la actividad en el segmento de rehabilitación energética podría alcanzar a las 70.000 viviendas, iniciando una senda creciente de cara a 2024.

De darse esta situación, la actividad pasaría de una caída prevista del 2,38% a un valor positivo del 0,5%, lo que podría compensar la caída pronosticada para las reformas interiores.