Siemens Gamesa ha aprobado este miércoles en una Junta general extraordinaria de accionistas, celebrada en Bilbao, su exclusión definitiva de bolsa tras la oferta pública de adquisición (OPA) de Siemens Energy.

La Junta de Accionistas de la compañía con sede en Vizcaya incluía, entre otros puntos, la exclusión de negociación de las acciones representativas de la totalidad del capital social de Siemens Gamesa de las Bolsas de Valores de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, que finalmente ha salido adelante.

Además de poner fin a la cotización, también se ha dado luz verde a una modificación de los estatus sociales de la empresa para adecuarlos a la normativa aplicable a una empresa no cotizada.

Como parte de esta modificación de estatus, el consejo de administración de la empresa pasa de 10 a tres miembros. En concreto, se mantendrán el presidente, Christian Bruch, el consejero delegado, Jochen Eickholt, y el consejero no ejecutivo dominical, Anton Steiger. El resto de consejeros presentaron en diciembre su dimisión, que será efectiva una vez las acciones de la compañía dejen de cotizar.

BRUCH

En el transcurso de la Junta, el presidente, Christian Bruch, ha señalado que se está en un «momento crucial» de la compañía, a la que ha deseado «éxito», ya que se espera que la capacidad de la generación eólica mundial «probablemente llegará a casi duplicarse hasta 2027» y el negocio de la energía eólica tiene «un futuro muy prometedor». «Siemens Gamesa puede estar perfectamente posicionada para recoger los frutos de este crecimiento», ha agregado.

Por ello, Bruch ha indicado que es «tan importante» que se pueda devolver «al negocio eólico a la senda correcta para alcanzar el éxito» y ha subrayado que la exclusión de bolsa es un «hito de importancia crucial» que permitirá mejorar la coordinación entre empresas y, además, «proporcionará a Siemens Gamesa un mayor apoyo para resolver sus dificultades económicas».

A su juicio, una vez que las dificultades económicas se hayan resuelto, el futuro de Siemens Gamesa «es prometedor, al igual que el de la energía eólica en su conjunto».

«El potencial de éxito de Siemens Gamesa a medio y largo plazo es enorme pero, para recoger esos frutos, tenemos que actuar ahora», ha indicado el presidente que ha reconocido que, sin embargo, los resultados financieros de los últimos años «no han sido satisfactorios y, si esta tendencia se mantiene, el futuro de uno de los negocios más
importantes está en juego».

En este sentido, ha manifestado que el contexto macroeconómico ha sido «complicado» pero ha reconocido que parte de los problemas de Siemens Gamesa han sido «internos». A su juicio, la integración entre Siemens y Gamesa «se quedó corta, con una estructura demasiado compleja que no se ha optimizado desde 2017», y a ello se han unido «las complicaciones derivadas del lanzamiento al mercado de la nueva plataforma onshore 5.X.».

No obstante, cree que el programa Mistral puesto en marcha está diseñado para encaminar a Siemens Gamesa hacia «un crecimiento sostenible y rentable».

Según ha manifestado, a corto plazo, el objetivo de Mistral es resolver los problemas técnicos que afectan a la plataforma onshore 5.X. y, a medio plazo, «se va a simplificar la organización». «En el
negocio de eólica terrestre esto implica ajustar la cartera de productos. Mientras, en el negocio de eólica marina, la prioridad es mantener el liderazgo de Siemens Gamesa en el mercado», ha asegurado.

(Habrá ampliación)