La cifra de asistentes fue de 550.151, superando por tanto los 548.770 espectadores presenciales registrados en 2025.
A este récord se le da aún más importancia, si cabe, ya que coincidió plenamente en fechas con el Mundial de fútbol, que se disputó del 11 de junio al 19 de julio, y, por su parte, Wimbledon, del 22 de junio al 12 de julio.
Récord también en la otra cara del negocio
Más allá de la asistencia, el campeonato mejoró su atractivo comercial con un récord de 117.995 gorras vendidas durante el torneo y audiencia digital de 138,5 millones de usuarios únicos en las plataformas oficiales, siendo un 8% más que en 2025.
Desde Wimbledon atribuyen estos números a dos factores principales: tener una edición sin lluvia (no pasaba desde 2019) y la presencia del británico Arthur Fery en las semifinales, lo cual impulsó el interés del público local.
La competición también tuvo nuevos máximos de asistencia en tres jornadas, siendo una de ellas la final masculina, en la que Jannik Sinner derrotó a Alexander Zverev.
Por otro lado, las cifras fueron desiguales según el mercado. Mientras que la audiencia televisiva en Reino Unido se situó entre las más bajas de los últimos años, en Estados Unidos se calificó esta edición como la segunda más vista de la historia del torneo, según ESPN.
El Grand Slam con menor afluencia aun así
Pese al récord, Wimbledon sigue siendo el Grand Slam con menor asistencia entre los cuatro grandes torneos del circuito. El Open de Australia superó los 1,1 millones de espectadores en su última edición, el US Open tuvo unos 900.000 y Roland Garros 589.500 aficionados.
Con los resultados de este año, queda clara la capacidad de Wimbledon para mantener su atractivo incluso en un calendario con grandes competiciones en otros deportes, lo que fortalecerá su posición de cara a futuras colaboraciones de patrocinio y derechos audiovisuales.

