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Récord histórico de ingresos en el Real Madrid: el músculo financiero con el que Florentino impulsa la era Mourinho

El Real Madrid ha encarado el verano con cuatro fichajes ya cerrados: Cucurella, Bernardo Silva, Konaté y Dumfries; y el regreso de José Mourinho al banquillo.

Ilustración de F. Fusi realizada con inteligencia artificial

El Real Madrid ha cerrado su último ejercicio con una cifra que confirma su estatus como el club más rico del fútbol mundial: 1.221 millones de euros de ingresos, un 3,1% más que el año anterior y un nuevo récord histórico para la entidad, sin contar ingresos extraordinarios como los traspasos. Es la primera vez que el club presidido por Florentino Pérez supera la barrera de los 1.200 millones, según la información financiera hecha pública esta semana.

Ese músculo financiero convive, eso sí, con el coste creciente de su gran proyecto de la última década: la reforma del Santiago Bernabéu. A 30 de junio de este año, el Real Madrid acumulaba un gasto total de 1.406 millones de euros en la remodelación del estadio, un 4,5% más que hace un año, financiado a través de un préstamo de 1.170 millones de euros dispuesto en su totalidad desde noviembre de 2023, del que todavía queda un saldo pendiente de 1.108 millones. El club ha explicado que los esfuerzos actuales se concentran en las obras de insonorización del recinto, un requisito indispensable para poder seguir acogiendo conciertos.

Es precisamente esa fortaleza económica la que ha permitido al club afrontar un verano de fichajes ambicioso trece años después de la primera etapa de José Mourinho en el banquillo, que ha vuelto a sentarse en el Bernabéu con un contrato hasta 2029.

Una historia de amor que todavía no había acabado

Trece años después de dejar el Santiago Bernabéu, José Mourinho ha vuelto a sentarse en el banquillo del Real Madrid. El club confirmó su fichaje a mediados de junio de 2026, con un contrato de tres temporadas hasta el 30 de junio de 2029, tras pagar al Benfica los 15 millones de euros de su cláusula de rescisión. El regreso llega en un momento de crisis deportiva: el Real Madrid encadenó dos temporadas seguidas (2024-25 y 2025-26) sin ganar un solo título grande, con una plantilla que buena parte de la prensa deportiva describió como desgastada y necesitada de un liderazgo claro en el vestuario.

Mourinho ya conoce el club: dirigió al Real Madrid entre 2010 y 2013, ganando una Copa del Rey (2010-11), una Liga (2011-12, la histórica de los 100 puntos) y una Supercopa de España (2012), además de devolver al equipo a tres semifinales consecutivas de la Champions League tras seis años de sequía continental.

Ahora regresa con la misión de repetir esa reconstrucción, con Valverde y Bellingham como referencias claras del proyecto deportivo.

Cuatro fichajes ya cerrados

La reconstrucción del equipo ya está en marcha. Este verano, el Real Madrid ha oficializado cuatro incorporaciones: el lateral izquierdo español Marc Cucurella, neo campeón del mundo, procedente del Chelsea por unos 55 millones de euros; el centrocampista portugués Bernardo Silva, que llega libre tras acabar contrato con el Manchester City; el central francés Ibrahima Konaté, también como agente libre tras su salida del Liverpool, vinculado hasta 2030; y el lateral derecho neerlandés Denzel Dumfries, procedente del Inter por unos 20 millones de euros, también con contrato hasta 2030. Dumfries, de 30 años, llega como competencia directa de Trent Alexander-Arnold tras la salida de Dani Carvajal, en lo que la propia entidad ha presentado como un refuerzo pensado para dar más solidez defensiva al equipo.

En el mercado también ha habido movimientos que no han llegado a buen puerto: el Real Madrid formalizó una oferta por el delantero argentino Julián Álvarez, del Atlético de Madrid, que finalmente no prosperó, según confirmó el propio club rojiblanco.

El excursus: la elección más reñida que ha vivido Florentino Pérez en veinte años

Todo este movimiento en el banquillo y en el mercado de fichajes llega poco después de lo ocurrido en las urnas. El 7 de junio de 2026, Florentino Pérez se jugó la presidencia del Real Madrid en la elección más disputada que ha enfrentado desde que recuperó el cargo en 2009: por primera vez en casi dos décadas, tuvo un rival real, el empresario Enrique Riquelme, en lugar de presentarse sin oposición como en sus últimas cuatro reelecciones. Pérez acabó imponiéndose con entre el 65% y el 67% de los votos.

La campaña de Pérez se apoyó, en buena medida, en dos compromisos muy concretos ante los socios: el regreso de Mourinho al banquillo y el fichaje de grandes jugadores. Las cosas se cumplieron en cuestión de semanas tras su reelección, en lo que el club presentó como la puesta en marcha inmediata del proyecto deportivo anunciado durante la campaña.

Con Mourinho ya al frente de la pretemporada en Valdebebas desde el pasado 13 de julio, y con la plantilla reforzada en varias posiciones que la dirección deportiva consideraba prioritarias, el Real Madrid afronta la temporada 2026-27 con la obligación de romper una racha de dos años sin títulos grandes.

Ahora, con Mourinho en el banquillo, Florentino Pérez vuelve a hacer lo de siempre: apostar fuerte, y ganar la partida antes de que empiece. Pero el reto va mucho más allá de levantar títulos. Después de invertir cientos de millones en la remodelación del Santiago Bernabéu y de reforzar una plantilla diseñada para dominar Europa durante la próxima década, el Real Madrid necesita que el éxito deportivo vuelva a acompañar al crecimiento económico de la entidad. Porque en el fútbol moderno, ganar ya no solo se celebra: también se contabiliza en la cuenta de resultados.

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