El recorrido de Bankia Mapfre Vida llega a su fin. Mapfre empezará “en las próximas semanas” la negociación para romper el acuerdo con la entidad bancaria, cuando se produzca la integración e inscripción en los registros de su fusión con CaixaBank.

Antonio Huertas, presidente de Mapfre, ha señalado que este diálogo está aún en un estadio temprano, una fase previa en la que se fijan los procesos para romper la relación. “Después de 23 años, la relación aseguradora de Mapfre con Bankia desaparecerá”, explicó Huertas en la presentación de resultados del ejercicio 2020. Aunque el proceso está en marcha, Bankia sigue colaborando con el desarrollo y venta de productos de la aseguradora en sus oficinas, ha añadido.

Como ya ha señalado Huertas en otras ocasiones, la compañía aseguradora está interesada en encontrar otros acuerdos para seguir impulsando el negocio de bancaseguros. En este sentido, el director financiero de Mapfre, Fernando Mata, señala que ahora mismo la compañía está centrando sus inversiones en el desarrollo de negocio, sobre todo en bancaseguros y avance digital.

“Una vez se deshoje la margarita de Bankia, centraremos este estándar de desarrollo de negocio en buscar oportunidades de mercado”, ha indicado Mata.

La fusión de Bankia y CaixaBank está pendiente aún de las autorizaciones por parte de los respectivos reguladores (el Ministerio de Asuntos Económicos, el Banco Central Europeo, la Comisión Nacional del Mercado de Valores), pero se estima que para finales de este año la operación se habrá consumado.

Resultados 2020

La aseguradora ha presentado este jueves los resultados del ejercicio 2020, un año marcado por el impacto del coronavirus, siniestros derivados de la pandemia y los terremotos en Puerto Rico.

En concreto, Mapfre alcanzó un beneficio neto de 527 millones de euros, un 13,6% menos que el año anterior, tras destinar 132 millones al deterioro íntegro de los fondos de comercio de las operaciones en Italia, Turquía e Indonesia y así adaptarse al nuevo contexto de estos mercados y poder estabilizar un crecimiento rentable. Este deterioro, indicó la aseguradora, no tendrá impacto ni en la tesorería ni en su nivel de solvencia.

Los ingresos del grupo en 2020 han sido de 25.419 millones, un 10,7% menos que en 2019, y las primas se ubicaron en 20.482 millones, un 11,1% menos. En tanto, el coste bruto de los siniestros producidos por la pandemia asciende a 367 millones y los derivados de los terremotos en Puerto Rico, 68 millones. Si se excluye esta siniestralidad extraordinaria y los deterioros, el beneficio se mantiene estable, superando en un 0,2% el del año anterior comparado en bases homogéneas.

El resultado de la aseguradora no ha convencido a los inversores, llevando a Mapfre a liderar las pérdidas en el selectivo español durante la jornada. Los títulos de la compañía cerraron la sesión de este jueves en 1,58 euros por acción, un 3,6% menos respecto a la jornada anterior.

El presidente de la aseguradora no se ha mostrado preocupado por la reacción del mercado, que es “absolutamente” soberano para decidir el valor que cree que tiene la compañía, pero sí ha reconocido que es un sector complicado de entender y que puede que a veces no sea lo suficientemente explícito dado lo complejo del negocio. “Tratamos de esforzarnos en explicar a analistas e inversores cómo se genera negocio en una compañía aseguradora, pero igual debemos revisar nuestra estrategia”, ha admitido.

La compañía ha indicado que propondrá a los accionistas en la junta del próximo mes de marzo un dividendo complementario de 0,075 euros por título con cargo al ejercicio 2020.