Fotografía julien tromeur / unsplash

Para no generar falsas expectativas, les diré que no soy ningún experto en el tema. Intento leer todo lo que cae en mi poder, para así poder hacerme una idea, pero les reconozco que no está resultando fácil. Para empezar, porque nadie lo define. No he podido encontrar una sola definición de qué es el Metaverso.

Aunque esta última afirmación es más bien la forma que tengo de autojustificar mis limitaciones: sí he leído varias definiciones, pero sigo siendo incapaz de visualizarlas con cierta nitidez. Y si no soy capaz de entenderlo, ¿cómo voy a explicarlo o incluso hablar sobre él? Solo escribiendo espero poder aclarar mis ideas (y las suyas).

Veamos, dice Wikipedia que “los metaversos son entornos donde los humanos interactúan social y económicamente como avatares, a través de un soporte lógico en un ciberespacio, el que actúa como una metáfora del mundo real, pero sin sus limitaciones”. Sinceramente, a mi ésta me parece la definición en la que encaja cualquier videojuego moderno. Y esto es lo que me desconcierta un poco: si se trata de un videojuego, ¿por qué es tan grande la apuesta de Google, Microsoft o Facebook (en la actualidad llamada Meta precisamente por esto)?

Sintetizando las diversas opiniones de los divulgadores especializados, creo que podríamos definir el metaverso como nuevos “mundos virtuales”, en los que gracias a la tecnología pensaremos que estamos dentro. A medida que la tecnología se vaya desarrollando, los mundos evolucionarán para ser más perfectos, incrementando el número de sentidos humanos que participan en la experiencia. Y también es posible que evolucionen para lograr una mayor convergencia entre el mundo real y los mundos virtuales (probablemente, la primera interacción será fundamentalmente económica) y entre los distintos mundos virtuales. Pero de nuevo, esta definición no nos aleja demasiado de un gran videojuego.

Una forma de enriquecer la definición anterior es considerando a los metaversos como ciberespacios en los que confluyen una gran parte de tecnologías que hoy están comenzando a madurar, como puede ser la realidad aumentada, la realidad virtual, el 5G o el blockchain con la finalidad de hacer converger nuestra vida física con nuestra vida digital. Esto ya nos lleva más allá de un videojuego.

Hoy por hoy nuestra vida digital se forma mayoritariamente de imágenes y videos en distintas plataformas según la edad (Facebook, Instagram, Tiktok), perfiles con distintas finalidades (LinkedIn, Tinder) y comunicaciones en las distintas plataformas de mensajería (Whatsapp o Telegram), además de los videojuegos. Pues dicen los que saben que la frontera entre el mundo físico y el digital se diluirá con Metaverso gracias a la aplicación conjunta de las tecnologías anteriores, suponiendo un cambio en nuestras vidas de una magnitud mayor a la llegada de los móviles inteligentes (que si repasan mentalmente cómo era la vida hace 20 años, muchas cosas han cambiado por el móvil).

Quizás hoy, a los de mi generación, nos parezca difícil de entender el metaverso. Pero a un niño de 10 años que durante el confinamiento organizó una fiesta de cumpleaños con amigos en Roblox, y dedicó los dos días anteriores a elegir cómo configurar su avatar para la fiesta, es posible que no le resulte algo muy ajeno y sí un lugar donde pasar su tiempo de ocio y gastar dinero. Esto es el Metaverso, una integración de tecnologías que unen lo virtual y lo real, y los expertos cuantifican la economía entorno al Metaverso en un billón (español) de dólares en 2024.

Si esto es así, les animo a que estudien Metaverso, pues las oportunidades pueden ser enormes. Por un lado, las empresas querrán estar, de una forma u otra. Habrá que definir la identidad de la empresa, su expansión y el papel a jugar. A la vez, habrá un gran déficit de profesionales preparados para operar en estas tecnologías. Si la guerra por el talento ya es grande, se acrecentará.

Discúlpenme si he sido poco capaz de aclarar las cosas, pero es que me han pillado en medio de mi proceso de estudio. Les prometo que cuando lo tenga más claro, escribiré de nuevo. Mientras, escríbanme si ustedes lo entienden de otra manera.