Hemos perdido la oportunidad de dar un mensaje al Mundo, como sociedad y como país, por llevar una propuesta mucho más correcta, “profesional” y convencional. Chanel será nuestra representante en Eurovisión gracias al voto del jurado profesional.

Lo nuevo se suele saltar lo establecido. Suele crear cierta incomodidad. No tiene referencias en las que poder apoyarse para afirmar rotundamente que es bueno. Por eso es nuevo.

No es fácil votar lo nuevo. Y menos para un profesional. A mí me ha pasado en algún jurado de creatividad, y he visto como a muchos otros les pasaba (y mira que “creatividad” debería estar muy cerca de “novedad”).

Lo profesional tiende a buscar referencias, para no equivocarse. Lo profesional tiende a lo correcto. Lo profesional tiende a lo estándar.

Quizás Chanel tenga más oportunidades de ganar Eurovisión, desde un punto de vista técnico, purista y profesional, pero sería mucho mejor ganar con el himno al feminismo y a la libertad de Rigoberta. Porque, a veces, no se trata solo de ganar. Se trata de ganar “con qué”.

No es casualidad que muchos avances o novedades hayan surgido de errores. Es difícil hacer alguna vez algo un poco distinto, y saltarse todo lo que se supone que hay que hacer para que algo esté bien (bien, pero como ya lo conocías).

Tenemos que salir más de nuestro profesionalismo establecido, y buscar ser más profesionales de lo nuevo. Quizás me esté equivocando. Pero quizás de ese error salga algo nuevo.

Enhorabuena y suerte a Chanel, que seguramente va a competir bien. Quizás incluso ganemos. Lo malo será que solo habremos ganado el festival.