NEW YORK, NEW YORK - DECEMBER 14: Rosalia attends the 2021 MoMA Film Benefit presented by Chanel at The Museum of Modern Art on December 14, 2021 in New York City. (Photo by Taylor Hill/WireImage)

Creo que voy a comenzar a hacer una lista con todas esas cosas que se me meten en la cabeza y que soy incapaz de sacarme. Seguro que sería una manera distinta de contar lo que pasa a lo largo del año y, a la vez, de encontrar las claves que posibiliten que un concepto se te fije con Loctite. En noviembre de este año pensaba en “Porque tú. Porque te”, la pegadiza campaña del Banco Santander, compulsivamente. De hecho, mientras escribo esto siento cómo lo escucho. “Por ti los primeros”, dos golpes, “Porque tú. Porque te”. Llegó Navidad y mi hermano vino con mi sobrino de Londres, encontrando la solución para cambiar el runrún de mi cerebro. Escuchar cerca de un centenar de veces la canción infantil If you’re happy and you know it (si no la has escuchado, no salgas a YouTube a buscarla, por tu propio bien) obró el milagro, pero se acabó convirtiendo en una condena para la primera quincena de enero. Hasta que la semana pasada llegó Rosalía. O la Rosalía, que no quiero que nadie me acuse de no tener calle.

Te quiero ride

Como a mi bike

Hazme un tape

Modo Spike

Yo la batí

Hasta que se montó

Lo segundo es chingarte

Lo primero es Dios

Si alguien me hubiera dicho alguna vez que tendría estos versos grabados en la cabeza, jamás me lo habría creído. Pero así llevo una semana desde que la catalana, montada en un telesilla de Baqueira (es todo tan surrealista), lanzó en sus redes sociales un vídeo que anticipaba Hentai, un nuevo tema de su disco Motomami, que saldrá en breve a la venta. Aquí el corte, para todos aquellos que no lo hayan visto:

Todavía hoy sigo intentando determinar si estamos ante una genialidad, una pérdida de papeles que debería preocuparnos, una aberración o todo a la vez. Todavía hoy sigo desentrañando lo que quiere decir. Vayamos por partes.

1. “Te quiero ride, como a mi bike

No se puede descartar nada, pero mi primera sospecha apuntó en una dirección que ya he desechado. En el primer visionado, en el que no me fijé tanto en el texto, pensé que podríamos estar ante un homenaje al insecticida más famoso del mercado, quizá ante una velada campaña. Podría ser que Rosalía fuese una gran aficionada a la bicicleta y, a la vez, que tuviese pavor a los mosquitos, con lo que sintiese una pasión irrefrenable por la marca Raid. Sin embargo, en un segundo pase me di cuenta de que decía Ride, en inglés, con lo que también cabía la posibilidad de que simplemente quisiese llevar en coche a alguien, conduciéndolo como hace con su bici. Por si las moscas, recurrí al siempre socorrido Word Reference, que me abrió una posibilidad mucho más plausible, que es la que da la tercera acepción de la palabra Ride, que es “Montar”. El resto lo dejo a la imaginación.

2. “Hazme un tape, modo Spike

Reconozco que aquí lo pasé mal, hasta que me di cuenta de que lo que me estaba confundiendo era que la segunda parte viniese  escrita toda en mayúsculas en el post. El arranque parece fácil, lo podríamos traducir como “Hazme un vídeo”, pero lo que sigue a la coma es más complejo. De saque, consideré que “Spike” pudiera ser un primo hermano callejero de “Spy” (espía), lo que podría entrar dentro de lo razonable, si es que algo lo hace aquí. Pero sospechaba que la solución a este sudoku (o Wordle, por enmarcarlo en el contexto) era otra. De repente, me vino a la cabeza el director de cine Spike Jonze (Her, ¿Cómo ser John Malkovich?, Adaptation), uno de mis realizadores favoritos, que además también ha sido el responsable de algunos videoclips, según pude comprobar buscando en Wikipedia. La verdad sólo la conoce Rosalía, pero pienso que una vez más estaba equivocado. En realidad, seguramente se refiera a Spike Lee, mucho más cercano, si cabe, al mundo de los artistas y de la publicidad. Mi apuesta final es esta: que la cantante pide que le graben un vídeo, sin especificar de qué índole, como si la persona que lo grabase fuese Spike Lee.

3. “Yo la batí hasta que se montó”

En esta brillante frase no puede descartarse nada. Aún estamos en enero y, a mediados de este mes, todavía muchos tienen reciente el roscón de Reyes, que DEBE comerse con nata, tal y como la tortilla siempre con cebolla. Es probable que Rosalía sea fan de este excelente postre y que, sencillamente, ya lo eche de menos, con lo que aquí haya una receta encubierta. Pero algo me volvía a decir que me fijase mejor. Tardé una década en entender que a Pau Donés no se le había caído un vaso de agua en la cama cuando decía eso de “Mojé mis sábanas blancas como dice la canción recordando las caricias que me brindó el primer día”, pero sólo unos minutos para darme cuenta de que Rosalía podía estar insinuando algo similar. Aunque quién sabe, todas las vías siguen abiertas.

4. “Lo segundo es chingarte, lo primero es Dios”

Aquí, en las cuatro primeras palabras, está la frase clave, la sentencia reveladora, el comentario que hace que entiendas toda la canción, el “We have to go back, Kate” que decía Jack Shepard en Perdidos. Al final, todo es un tema de acepciones. Pocas palabras tan maravillosas como el verbo “chingar”, que tiene tantos significados y tan distintos. Seguro que los conoces. Tras tres frases rondándolo, termino pensando que el jeroglífico era más evidente de lo que parecía.

¿Genialidad, chaladura, caída en barrena o todo a la vez? El debate está abierto, con miles de vídeos en TikTok de gente reproduciendo la letra y otros tantos comentarios en Twitter cuestionándola. A todos los que se han indignado (¿Cómo alguien puede indignarse con algo así?), Rosalía les ha contestado con un post que dice (sic):

“Las personas q os está molestando la letra de Hentai estáis bien??”

Personalmente, yo me atengo a los hechos. Llevo una semana entera tarareando y buscando el significado del adelanto, insisto, el adelanto, de una nueva canción. Algo tendrá. “Porque tú. Porque te”.

Feliz lunes y que tengáis una gran semana.