Foto: LiPo Ching/MediaNews Group/The Mercury News (Getty Images)

John McAfee, de 75 años, creador del famoso antivirus informático homónimo, ha sido encontrado muerto este miércoles en la celda que ocupaba en una cárcel de Barcelona, pocas horas después de que la Justicia española aprobara su extradición a Estados Unidos, donde se enfrentaba a cargos que amenazaban hasta con 30 años de prisión.

El informático cumplía condena por supuesta evasión de impuestos al haber ocultado presuntamente elevados ingresos entre los años 2016 y 2018, según publican las versiones estadounidense y argentina de Forbes.

En la resolución de la Audiencia Nacional española, se dio luz verde a la entrega de McAfee por los hechos relativos a los ejercicios 2016, 2017 y 2018, pero no por los correspondientes a 2014 y 2015, por los que también le reclamaba la Justicia estadounidense.

En contra de la tesis de la defensa, el tribunal descartó que haya indicios de “persecución motivada por cuestiones políticas, de ideología o similares” dado que, “más allá de las alegaciones verbales” de McAfee, no se aportó “indicio alguno revelador” de que pudiera estar sometido a ella.

Meses en prisión

McAfee fue arrestado el pasado mes de octubre en el aeropuerto de El Prat (Barcelona) cuando se disponía a coger un vuelo a Estambul (Turquía) y desde entonces había estado en prisión preventiva, después de que el tribunal hubiera rechazado también su última petición de libertad al considerar que el “riesgo de fuga continúa siendo evidente” y que no tiene “ningún signo apreciable de arraigo”.

El excéntrico magnate de la tecnología, que vendió por 100 millones de dólares todas las acciones de su compañía en la década de los 90, fue acusado por un tribunal federal de Tennessee de evasión de impuestos. Pero esos cargos eran solo una parte de sus problemas legales.

El Washington Post informó de que McAfee, según su propio recuento, fue arrestado 21 veces en 11 países diferentes por delitos relacionados con tráfico de drogas, entre otro motivos.

No obstante, ninguna de estas acusaciones le impidió presentarse como candidato a la presidencia por el partido libertario. Durante su campaña, promocionó la criptomoneda como una forma de evitar que los gobiernos recauden impuestos sobre la renta.

«Víctima de una persecución política»

Durante la vista de extradición, el empresario, cuya deuda tributaria con Estados Unidos se elevaba a más de cuatro millones de dólares, aseguró haber pagado “millones de dólares en impuestos” y dijo ser víctima de una persecución política por haber denunciado corrupción en la agencia tributaria.

El empresario declaró que decidió meterse en política y participó en las primarias del partido libertario, “un partido político radical y muy minoritario –según sus propias manifestaciones–, en el que ni siquiera fue elegido como candidato”, dice el tribunal español, que no vio “vinculación evidente” en esto con la petición de extradición.

Tampoco vio acreditado “activismo político o de cualquier clase que haya sido reprimido” ni que éste “suponga algún tipo de peligro para los intereses” de Estados Unidos.

Sostuvo asimismo que las alegaciones en torno al estado de salud de McAfee, de 75 años, carecían “de cualquier virtualidad” en cuanto a la procedencia de la entrega y tampoco aceptaba su petición de nulidad de actuaciones para dar la oportunidad a Reino Unido, país del que también es nacional, de pedir su extradición.

¿Suicido o asesinato?

El departamento de justicia dijo a Reuters que todos los indicios apuntan a que la muerte de McAfee, que está siendo investigada por las autoridades, fue un suicidio.

Sin embargo, tras su muerte, ha llamado la atención un tweet que el informático publicaba el pasado mes de octubre. En él, McAfee se comparaba con el empresario financiero Jeffrey Epstein, encontrado ahorcado en su celda mientras esperaba el juicio por cargos de tráfico sexual y que expertos forenses han defendido que el tipo de fracturas en su cuello indicaba que lo mataron:

“Estoy contento aquí. Tengo amigos. La comida es buena. Todo está bien. Sepan que si me cuelgo, a la Epstein, no será culpa mía«, publicó en su cuenta de Twitter el pasado 15 de octubre.