El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha renunciado a la remuneración variable correspondiente a 2020; tanto en lo que corresponde al bonus anual como a la parte correspondiente al año 2020 del plan de incentivos anuales a largo plazo.

Asimismo, el Grupo ha modificado la política de dividendos y los objetivos de capital para adaptarse al nuevo entorno y apoyar la recuperación de la economía, con el objetivo de acomodar la posición del banco al nuevo entorno.

En este sentido, el consejo de administración ha acordado reducir el dividendo en efectivo propuesto para el ejercicio 2019 a 0,07 euros por acción desde 0,15 euros por acción (a pagar el próximo 15 de abril).

Además, se ha modificado la política de dividendos para el ejercicio 2020 consistente en la distribución de un dividendo en efectivo superior al 50% del beneficio neto reportado, pasando a la distribución de un dividendo en efectivo no superior al 30% del beneficio neto reportado.

10 años en el Grupo

Licenciado en Derecho y en Ciencias Empresariales por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE) y Máster en Business Administration with distinction por INSEAD, Gonzalo Gortázar es consejero delegado de CaixaBank desde junio de 2014. Además, es presidente de VidaCaixa y consejero de Banco BPI.

Hasta su nombramiento como CEO, fue director general de Finanzas de la entidad financiera y, anteriormente, consejero director general de Criteria CaixaCorp (2009-2011).

Entre 1993 y 2009, trabajó en Morgan Stanley en Londres y en Madrid, donde ocupó diversos cargos en la división de Banca de Inversión liderando el Grupo de Instituciones Financieras en Europa. Con anterioridad desempeñó diversas responsabilidades en Bank of America en Banca Corporativa y de Inversión.

Asimismo, ha sido vicepresidente primero de Repsol y consejero de Grupo Financiero Inbursa, Erste Bank, SegurCaixa Adeslas, Abertis, Port Aventura y Saba.

Medidas de apoyo para reactivar la economía

Desde que comenzó la crisis del COVID-19, CaixaBank ha activado un amplio paquete de medidas, entre las que destacan haber puesto a disposición de las pymes y autónomos líneas de préstamos preconcedidos de hasta 25.000 millones de euros y haber suscrito las distintas Líneas ICO para apoyar a los autónomos, a las pymes y al resto de empresas afectadas por la coyuntura actual.

Además, los clientes pensionistas de CaixaBank han visto cómo se avanzaba al día 20 el día del abono de la pensión y cómo se ponía en marcha un plan de atención de manera prioritaria a las personas mayores.

En relación a las viviendas de sus clientes, y además de adherirse a la moratoria hipotecaria planteada por el Gobierno, CaixaBank condonará a partir de abril las rentas a los inquilinos de viviendas propiedad de su filial inmobiliaria BuildingCenter, si cumplen unas condiciones –en vigor hasta el mes que se decrete la finalización del periodo de alarma si el mismo tuviese que extenderse.

Sobre la operativa diaria, CaixaBank mantiene abierta al público la red de oficinas para asegurar el servicio de banca minorista, con más de 16.000 empleados trabajando en remoto, la aplicación de un estricto protocolo de medidas de seguridad y el refuerzo de los servicios digitales y la operativa de los más de 9.000 cajeros de la entidad.

CaixaBank: un modelo de banca socialmente responsable