Visitó España por primera vez a los tres años y más tarde volvió al país para estudiar en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Valencia y después cursó Arquitectura en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

El empresario Rachad Andaloussi Ouriaghli, valenciano nacido en Tánger hace 32 años, estuvo un tiempo en el Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio (IRP), una entidad de investigación de la UPV que ha bautizado la conciencia de la restauración de importantes edificios de arquitectura colonial española en Marruecos como es el caso de plaza de toros de Tánger o el teatro Cervantes.

Rash, como le llaman sus amigos, cuenta con una dilatada experiencia en el mundo de la diplomacia empresarial y se ha convertido en un fuerte candidato para revitalizar la cámara de comercio hispano marroquí, una iniciativa que apoya el sector político empresarial en ambos países.

En su opinión, en la Política de Estado «debe haber continuidad y, al mismo tiempo, una efectiva adaptación a los cambios. Cambios que en los momentos políticos que vivimos son rápidos, bruscos y, a veces, violentos. Es imprescindible tener bien diseñada una estrategia con claras referencias que incluyan marcar líneas rojas, con el objetivo de imponer respeto y ganar confianza».

Asimismo, el empresario considera que la puerta grande de Marruecos «no está en Tánger, sino en las provincias del sur, una zona que está en pleno desarrollo económico y social y deseo que las empresas españoles puedan participar de esa tendencia de crecimiento y no ser las últimas en llegar».

Andaloussi fue premiado por el prestigioso fórum Crans Montana como nuevo líder del futuro en su edición de 2019.