El actual presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha decidido dar un paso más en su trayectoria al frente de la principal organización empresarial catalana al anunciar su intención de optar a un tercer mandato. La decisión llega en un contexto marcado por retos económicos estructurales y tras el respaldo unánime de la junta directiva, que también ha aprobado adelantar el calendario electoral.
Las elecciones se celebrarán el próximo 18 de mayo, con una fecha límite fijada para la presentación de candidaturas el día 8. Si no aparecen aspirantes alternativos, como ya ocurrió en anteriores procesos, Sánchez Llibre renovaría automáticamente su cargo, lo que le permitiría alcanzar los 12 años de liderazgo al frente de la patronal.
Durante su comparecencia en la sede de la organización, situada en el corazón de Barcelona, el presidente subrayó su motivación personal y política para continuar. Según explicó, su candidatura responde tanto a la “ilusión” por seguir liderando el proyecto como al convencimiento de que aún quedan objetivos importantes por materializar.
Un programa centrado en competitividad y fiscalidad
El proyecto que Sánchez Llibre perfila para esta nueva etapa pivota sobre varios ejes clave. Entre ellos destacan el impulso a la productividad empresarial, la reducción del absentismo laboral y una rebaja de la presión fiscal, tanto para empresas como para familias. Este último punto vuelve a situarse como una de las banderas principales de su discurso.
En materia tributaria, el dirigente empresarial plantea medidas concretas como la eliminación del impuesto de patrimonio, la reducción de los gravámenes sobre sucesiones y donaciones, y la deflactación del IRPF. También propone facilitar la amortización para las pequeñas y medianas empresas, con el objetivo de estimular la inversión y el crecimiento.
Estas propuestas se enmarcan en una crítica recurrente a la carga fiscal en Cataluña, que el propio Sánchez Llibre ha llegado a calificar en anteriores ocasiones como un entorno poco competitivo desde el punto de vista tributario.
La posibilidad de un tercer mandato no sería viable sin la reforma estatutaria aprobada por Foment hace dos años, que eliminó el límite de mandatos para la presidencia. Este cambio siguió la estela de decisiones similares adoptadas por organizaciones como la CEOE, y fue interpretado como una maniobra para garantizar estabilidad en un momento de transformación económica.
Con esta modificación, la organización abrió la puerta a una mayor continuidad en el liderazgo, algo que ahora se materializa con la candidatura de Sánchez Llibre.
Continuidad en una etapa de cambios
El presidente de Foment ha defendido la necesidad de consolidar proyectos ya iniciados, señalando que “aún quedan muchas cosas por culminar”. Su visión para los próximos años también incluye facilitar el acceso a la vivienda, mejorar las infraestructuras y avanzar en la simplificación administrativa, tres ámbitos que considera fundamentales para reforzar la competitividad del tejido empresarial.
De confirmarse su reelección, Sánchez Llibre seguiría una trayectoria similar a la de algunos de sus predecesores, como Joan Rosell o Joaquim Gay de Montellà, que también acumularon largos periodos al frente de la patronal.
En un escenario sin rivales a la vista, todo apunta a que el proceso electoral será un mero trámite. Sin embargo, el verdadero desafío para el dirigente no estará en las urnas, sino en su capacidad para traducir sus propuestas en resultados tangibles en un entorno económico cada vez más exigente.

