El fundador de IDP y referente de la ingeniería digital liderará la estrategia territorial de la compañía en una región donde prevé generar hasta 1.500 empleos y superar los 550 millones de negocio.
La nueva etapa de Indra bajo la presidencia de Ángel Simón sigue tomando forma. Y lo hace con un movimiento que combina conocimiento industrial, arraigo territorial y experiencia empresarial. La compañía tecnológica y de defensa ha elegido a Enric Blasco como nuevo director territorial en Cataluña, una posición clave dentro de la estrategia de crecimiento que el grupo está desplegando en una de las comunidades más relevantes para su desarrollo futuro.
No se trata de un nombramiento cualquiera. Blasco llega a Indra después de construir una de las historias empresariales más destacadas del sector de la ingeniería española. Fundador y consejero delegado de IDP, transformó una firma nacida en Sabadell en un grupo internacional especializado en digitalización, infraestructuras inteligentes, modelado BIM y gestión avanzada de activos, con presencia en más de medio centenar de países antes de su integración en Bureau Veritas en 2024.
Su incorporación refleja la dirección que quiere imprimir Ángel Simón a la compañía: una Indra más conectada con la industria, la innovación tecnológica y los grandes proyectos de transformación económica. Un terreno que Blasco conoce bien después de décadas liderando iniciativas vinculadas a energía, infraestructuras, centros de datos e ingeniería avanzada.
Ingeniero industrial de formación y empresario por vocación, el ejecutivo catalán se ha consolidado además como una figura de referencia dentro del ecosistema empresarial de la región. Actualmente preside Cassa, la compañía de aguas de Sabadell participada por Agbar, una conexión que también evidencia la estrecha relación profesional que mantiene desde hace años con Ángel Simón.
Desde su nueva responsabilidad, Blasco reportará directamente a Josep Maria Recasens, recientemente designado consejero delegado de Indra, y tendrá la misión de coordinar la expansión de la compañía en Cataluña, un territorio que se ha convertido en una de las prioridades estratégicas del grupo.
La ambición es significativa. Indra prevé alcanzar más de 550 millones de euros de actividad en la comunidad y generar hasta 1.500 nuevos puestos de trabajo en los próximos años. Un objetivo respaldado por una intensa agenda de alianzas industriales, tecnológicas y académicas impulsada desde Barcelona.
En las últimas semanas, la compañía ha reforzado su ecosistema de colaboración con empresas como Ficosa, Sirt o Pangea Propulsion, además de estrechar lazos con universidades, centros tecnológicos y startups especializadas en innovación y defensa.
La llegada de Blasco se produce además en un momento de profunda transformación interna. Indra avanza en la redefinición de su estructura directiva, acelera su posicionamiento en sectores estratégicos como la ciberseguridad, la defensa y las tecnologías duales, y busca consolidarse como uno de los principales actores industriales y tecnológicos de Europa.
En este contexto, el perfil del nuevo director territorial encaja con una visión que va más allá de la gestión regional. Su experiencia construyendo empresas, liderando procesos de crecimiento internacional y conectando tecnología con negocio aporta una perspectiva especialmente valiosa para una organización que aspira a ganar escala y relevancia en los próximos años.
Porque Cataluña representa hoy mucho más que una región para Indra. Es uno de los laboratorios donde se jugará parte de su futuro industrial, tecnológico y de talento. Y para liderar esa apuesta, la compañía ha recurrido a alguien que lleva décadas demostrando cómo convertir la innovación en crecimiento real. Un constructor de proyectos que ahora tendrá la oportunidad de contribuir a construir uno de los más ambiciosos de la industria española.

