El Ministerio de Defensa de Alemania ha decidido cancelar la construcción de las seis fragatas de la clase F126. Este proyecto naval, iniciado en 2020 para renovar la capacidad de guerra antisubmarina de la Marina alemana, ha sido suspendido debido a los importantes retrasos acumulados y al aumento de los costes previstos.
La empresa adjudicataria original, Damen Schelde Naval Shipbuilding (DSNS), comunicó de manera oficial al Gobierno alemán que no podría cumplir con los plazos de entrega ni mantener el presupuesto pactado en el contrato inicial, valorado en 10.000 millones de euros y que contemplaba la finalización de toda la serie para el año 2033. Ante esta situación, el Ministerio evaluó la transferencia del proyecto a Naval Vessels Lürssen (NVL), adquirida recientemente por Rheinmetall. Sin embargo, se determinó que esta opción habría elevado el coste total por encima de los 18.000 millones de euros, sumando el nuevo contrato de 15.200 millones y los trabajos ya realizados.

El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ha justificado la decisión señalando que la continuidad del proyecto ya no era viable: «Prefiero un final duro a una situación de incertidumbre prolongada; no nos lo podemos permitir, ni económicamente ni en términos de tiempo». La cancelación de este nuevo contrato con NVL ha tenido un un impacto inmediato en los mercados, provocando que las acciones de Rheinmetall cayeran más de un 18 % en la Bolsa de Fráncfort.
¿La alternativa? El modelo MEKO A-200
Sin embargo, Alemania no renuncia a su programa naval y, en paralelo a la cancelación de la flota de fragatas F126, se ha producido el anuncio de la alternativa germana para garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos con la OTAN y mantener su capacidad estratégica. El Gobierno alemán ha confirmado la adquisición de ocho fragatas MEKO A-200 DEU al fabricante ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS). El Ministerio de Defensa señala que este modelo cubre las necesidades de la misión antisubmarina y facilita un sistema más eficiente en cuanto a operación, mantenimiento y formación debido a la homogeneidad de la serie.
El precio estimado para las primeras cuatro unidades se sitúa en 6.300 millones de euros, con una opción de compra de otras cuatro por 5.300 millones de euros adicionales. Según Defensa, este cambio permitirá acelerar los plazos de entrega, previendo que la Armada pueda disponer de las primeras fragatas MEKO a principios de 2029, antes de la fecha en la que habría estado operativa la primera F126. Esta decisión pone fin de manera oficial al proyecto F126 y redefine la estrategia de modernización de la Marina alemana.

