El crucero MV Hondius, escenario de uno de los episodios sanitarios más complejos registrados en alta mar desde la pandemia, se aproxima ya a Canarias mientras España ultima el operativo para evacuar y repatriar a las 147 personas que permanecen a bordo. El buque, afectado por un brote de hantavirus que ha dejado ya tres fallecidos y varios casos confirmados, tiene previsto fondear este domingo frente a Granadilla de Abona, en Tenerife, bajo coordinación del Ministerio de Sanidad, Interior, Defensa, la OMS y las autoridades europeas.
El desembarco no se realizará mediante un atraque convencional. Según el dispositivo diseñado por el Gobierno, el barco permanecerá fondeado frente a la costa y los pasajeros serán trasladados por grupos en lanchas hasta tierra firme para evitar cualquier contacto con el entorno portuario y la población local. Posteriormente, cada país se encargará de la repatriación de sus ciudadanos, mientras continúan las negociaciones diplomáticas con más de una veintena de Estados implicados en la operación.
Entre los pasajeros permanecen 14 ciudadanos españoles. El Ejecutivo ya ha confirmado que serán trasladados desde Canarias a Madrid en un avión militar medicalizado y permanecerán en cuarentena en la unidad de aislamiento del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. El Ministerio de Sanidad sostiene además que el aislamiento podrá imponerse de forma obligatoria si fuese necesario para proteger la salud pública, apoyándose en la legislación sanitaria vigente.
El caso ha generado una elevada tensión internacional desde que varios puertos rechazaran permitir el desembarco del MV Hondius durante su travesía atlántica. Finalmente, España aceptó la llegada del barco a petición de la Organización Mundial de la Salud, alegando razones humanitarias y el cumplimiento del derecho marítimo internacional. Durante los últimos días, parte de los pacientes infectados fueron evacuados a Países Bajos y otros países europeos, mientras la OMS seguía rastreando a pasajeros que abandonaron previamente el buque en distintas escalas.
Las autoridades sanitarias insisten, no obstante, en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo. La cepa detectada corresponde al hantavirus de los Andes, la única variante con transmisión entre humanos documentada, aunque los expertos recuerdan que ese contagio requiere contactos estrechos y prolongados y no presenta un patrón comparable al de virus respiratorios altamente transmisibles.

