Forbes España refuerza su liderazgo con el lanzamiento de Forbes Health
Nautik Magazine

Entrevista | Karel Komárek: la visión estratégica de un líder clave en la industria global del yachting

Karel Komárek analiza su apuesta por la vela, la America’s Cup y Ferretti Group

El empresario checo Karel Komárek irrumpe con fuerza en la industria náutica con inversiones estratégicas y equipos de regata de maxi yates. Foto: Studio Borlenghi

Desde que supe del interés del empresario checo Karel Komárek por las regatas de maxi yates y su creciente participación en el Ferretti Group, no he dejado de seguirle la pista. Ahora, además, ha cofundado el nuevo American Racing Challenger Team USA, que competirá en la America’s Cup en Nápoles el próximo año. Y puedo decir que ha respondido a mis preguntas con un nivel de detalle y reflexión que merece atención. Así que vayamos directamente al grano.

BS: Veo que tu equipo de regatas con el «Wally Cento V» lleva tiempo compitiendo —y ganando—. ¿Qué papel juega la vela en tu vida?

KK: La vela reúne varias cosas que disfruto: competición, trabajo en equipo y precisión. Nuestro equipo V compite contra algunas de las mejores tripulaciones del mundo, y ese nivel nos obliga a mejorar constantemente. La temporada pasada navegamos en el circuito mediterráneo, incluyendo PalmaVela, el Maxi Europeans en Sorrento y Les Voiles de Saint-Tropez, donde cerramos la temporada con una victoria en la clase Maxi 1.

Lo que más valoro es el desafío de competir a este nivel. Cada regata es diferente: a veces ganas tras una prueba perfecta y otras debes gestionar contratiempos o problemas técnicos. Eso te enseña resiliencia y capacidad de adaptación, cualidades esenciales tanto en el deporte como en los negocios.

A nivel personal, navegar me aporta claridad y equilibrio. Cuando estás en el agua, todo se simplifica: el viento, el barco y el equipo. Te obliga a estar presente y te recuerda que el éxito siempre depende de la confianza, la preparación y el trabajo conjunto.

Karel Komárek (en el centro, con el trofeo) celebra una victoria con la tripulación de su equipo «Wally Cento V». Foto: Tre Golfi Sailing Week | Studio Borlenghi

BS: Como navegante que creció cerca de Newport, Rhode Island, me entusiasma el reciente anuncio del American Racing Challenger Team USA. ¿Cómo surge este proyecto y cómo acabaste colaborando con Chris Welch, Ken Read y Sail Newport?

KK: La idea nació de una constatación simple pero urgente: sin una acción decidida, Estados Unidos corría el riesgo de quedar fuera de la America’s Cup por primera vez desde 1851. Eso habría sido histórico, y algo que, como alguien muy implicado en la vela, creía que debía evitarse. Afortunadamente, junto a mis socios, tuvimos la oportunidad de cambiar ese rumbo.

Cuando los activos de American Magic quedaron disponibles, incluyendo el AC75 «Patriot» y dos AC40, surgió una oportunidad única para construir un desafío competitivo basado en una plataforma probada. Al mismo tiempo, Sail Newport buscaba socios con una visión a largo plazo, no solo centrada en la élite, sino también en ampliar el acceso a la vela mediante programas juveniles y femeninos.

Cuando el cofundador del equipo, Chris Welch, y yo nos reunimos con Ken Read, todo encajó. Ken es una de las figuras más respetadas de la vela estadounidense, dos veces Rolex Yachtsman of the Year, y aporta el liderazgo necesario para un proyecto competitivo. Construir el equipo juntos fue algo natural, y estoy realmente entusiasmado con lo que está por venir.

Chris Welch (izquierda) y Karel Komárek durante el anuncio oficial de su nuevo equipo de la America’s Cup. Foto: Ben Peter Catchpole

BS: ¿Influyó que la America’s Cup se celebre en Nápoles el próximo año en tu decisión de lanzar este equipo? ¿Veremos a marcas del Ferretti Group implicadas? ¿Habrá sinergias con la construcción naval?

KK: Nápoles es un escenario extraordinario, pero la decisión estuvo motivada por la responsabilidad más que por la ubicación. Estados Unidos debía regresar a la America’s Cup, y sentimos que podíamos contribuir a ello. Nuestra participación garantiza que el país vuelva a competir en 2027 en el mayor escenario de la vela.

En cuanto a Ferretti Group, su papel no está en la competición en sí, sino en la experiencia global. La America’s Cup es una vitrina internacional de artesanía, innovación y hospitalidad, ámbitos en los que Ferretti destaca. Los eventos asociados ofrecen oportunidades únicas para demostrar esa excelencia de forma auténtica.

Respecto a la transferencia tecnológica, la vela de alto rendimiento suele inspirar nuevas ideas en ingeniería, materiales y diseño. El diálogo entre la innovación de la America’s Cup y la construcción de yates de lujo está en constante evolución, y es un ámbito en el que cada vez estoy más implicado.

BS: El CEO de Ferretti Group, Alberto Galassi, suele decir que cada marca ofrece experiencias únicas, no solo barcos. ¿Lo has comprobado?

KK: Absolutamente. Lo que distingue a Ferretti es la profundidad de la experiencia detrás de cada yate, desde el diseño y la ingeniería hasta la relación con el armador. A medida que he evolucionado como propietario, esa continuidad y nivel artesanal han reforzado mi aprecio por el grupo.

Esa misma filosofía está detrás del equipo de la America’s Cup. No entramos solo para competir, sino porque compartíamos valores y visión con nuestros socios. La combinación del legado de Sail Newport, el liderazgo de Ken Read y nuestro compromiso a largo plazo ha dado lugar a un proyecto único, alineado con la excelencia de Ferretti.

El «Wally Cento V”, propiedad de Karel Komárek, en acción durante la Maxi Yacht Rolex Cup en Porto Cervo. Foto: Getty Images

BS: ¿Qué te llevó a identificar el potencial de Ferretti Group?

KK: Llevo muchos años activo en este sector, tanto como apasionado de la vela como propietario de yates a motor. He tenido embarcaciones Pershing, Riva y Wally durante más de una década y he sido un miembro activo de la comunidad de clientes de Ferretti.

Mi experiencia va más allá de la propiedad: también he estado muy implicado en el lado “industrial”, lo que me ha permitido comprender de primera mano el desarrollo de producto, la ingeniería y la evolución técnica de los yates de alto rendimiento.

Lo que me atrajo de Ferretti fue la combinación de excelencia en ingeniería, liderazgo en diseño y una extraordinaria tradición industrial italiana. Es una compañía donde convergen artesanía, innovación y prestigio global. Empecé como cliente, comprando mi primer yate, y cuando surgió la oportunidad de invertir, fue un honor.

Creo firmemente en la brillantez de la innovación italiana. Empresas como Ferretti demuestran cómo la ingeniería y la creatividad pueden crear algo único. Cuando KKCG se convirtió en accionista tras la salida a bolsa en Milán, vi claro su potencial de crecimiento a largo plazo.

Para mí, Ferretti es una joya de la industria italiana. Por eso, a través de KKCG Maritime, lanzamos recientemente una oferta voluntaria para apoyar su siguiente fase de desarrollo con mayor solidez estratégica. Nuestro objetivo no es cambiar su identidad, sino reforzarla con compromiso a largo plazo.

Karel Komárek al timón del «Wally Cento V» durante una jornada de regata. Foto: Studio Borlenghi

BS: ¿Por qué Italia juega un papel tan especial en tu trayectoria empresarial?

KK: Italia es importante para mí a nivel estratégico, profesional y personal. Desde el punto de vista empresarial, es uno de los mercados clave en Europa. En el sector del juego, representa el mayor mercado de loterías numéricas de Europa occidental, donde Allwyn posee un 32,5% de LottoItalia.

Pero nuestra relación con Ferretti va más allá de lo empresarial. Italia alberga una tradición única de artesanía, ingeniería y diseño. Ferretti encarna todo eso: precisión, belleza e innovación.

A nivel personal, Italia conecta con muchas de mis pasiones, como el arte, la música clásica y el patrimonio cultural. Esa sensibilidad está muy presente en el país, en su arquitectura, su estilo de vida… y encaja con los valores de nuestra fundación familiar.

Si sumas todo —mercado estratégico, empresa de primer nivel, profundidad cultural— es fácil entender por qué Italia no solo es importante para nuestro negocio, sino también una fuente constante de inspiración.

BS: ¿Cómo fueron tus inicios empresariales?

KK: Nací en 1969 en Hodonín, una región con tradición industrial. Crecí en una familia con influencia empresarial. Tras la Revolución de Terciopelo, en 1992, fundé mi primera empresa, M.O.S. Hodonín, dedicada a válvulas industriales, con capital prestado por mi padre. Fue el primer paso hacia el sector energético y la base de mis inversiones posteriores.

BS: ¿Cuál era tu visión al fundar KKCG en 1995?

KK: Empezó como una pequeña firma de inversión, pero ya entonces creía en detectar tendencias y construir negocios a largo plazo. Mi objetivo era crear un grupo flexible, capaz de crecer internacionalmente.

Un hito clave fue la adquisición de Sazka en 2012. Estaba en quiebra, y bajo nuestra gestión se convirtió en la base de Allwyn, hoy uno de los mayores operadores de entretenimiento del mundo.

Hoy, KKCG incluye más de 300 empresas en más de 40 países, con presencia en energía, tecnología, inmobiliario y más. Nuestra filosofía es clara: crecimiento sostenible a largo plazo.

BS: También habéis crecido en EE.UU., ¿verdad?

KK: Sí. En 2023 inauguramos una planta de metanol en West Virginia a través de US Methanol. Forma parte de nuestro compromiso con el desarrollo industrial sostenible.

Artículos relacionados