Estados Unidos ha abierto un nuevo frente comercial con España. La Comisión Marítima Federal (FMC, por sus siglas en inglés), el organismo que supervisa el transporte marítimo en el país norteamericano, propuso este miércoles aplicar una tasa de 200.000 dólares (unos 180.000 euros al cambio actual) por viaje a todos los buques de pabellón español que operen en puertos estadounidenses. También planteó restringir la entrada de determinados productos españoles.
La propuesta llega después de que Trump haya reclamado en varias ocasiones un castigo comercial para España por sus discrepancias con Washington sobre el gasto en defensa de la OTAN y la guerra contra Irán.
Los productos en el punto de mira
La segunda medida contempla limitar las importaciones de perfumería y cosmética, aceites y grasas, cerámica, artículos de piedra, azúcar y confitería. La FMC ha remitido ambas propuestas a la Administración de Donald Trump, que será quien las eche a andar. Por ahora, ninguna está en vigor.
El origen: los atraques denegados en Algeciras
La propuesta es el desenlace de una investigación que la FMC abrió en diciembre de 2024, durante el mandato de Joe Biden. Según el organismo, España negó el atraque a, al menos, tres buques con bandera estadounidense, operados por Maersk Line y vinculados al Programa de Seguridad Marítima de la Administración Marítima de EEUU (MARAD). Uno de ellos, el Maersk Denver, que cubría la ruta entre Nueva York y Oriente Próximo, no pudo entrar en el puerto de Algeciras en noviembre de 2024. Aquellas decisiones se produjeron en plena ola de protestas de activistas contra la llegada a España de barcos con suministros militares para Israel.
Los buques estaban bajo sospecha de transportar armamento con destino a Israel, aunque Maersk defendió entonces que la carga en transbordo no incluía armas ni munición.
La FMC asegura ahora haber reunido «pruebas concluyentes» de que las autoridades españolas impidieron el acceso de estas naves. A su juicio, ello crea condiciones desfavorables para el transporte marítimo y tiene «graves» consecuencias para la fiabilidad de la cadena de suministro internacional. Añade que dificulta su labor de impulsar las exportaciones estadounidenses, fortalecer una flota mercante propia y apoyar los objetivos de seguridad nacional.
La respuesta del Gobierno
Fuentes de Moncloa, que estudia el informe, replicaron que el asunto no pertenece al ámbito bilateral, sino a la relación comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos. Por ello, el Ejecutivo defenderá los intereses de España y de sus empresas en coordinación con la Comisión Europea y los demás Estados miembros. Las mismas fuentes reclamaron una relación basada en «el respeto mutuo», calificaron de estratégica la alianza transatlántica y apostaron por mantener unos vínculos comerciales fluidos y constructivos, evitando una escalada que perjudique al tejido empresarial.
Consulta pública y audiencia
La FMC abrirá un periodo de consulta pública en el que empresas, asociaciones sectoriales y otros interesados podrán presentar observaciones por escrito sobre los efectos económicos y comerciales de las medidas. El organismo ofrecerá a España una audiencia administrativa para responder a las conclusiones y defender su actuación antes de decidir si aplica alguna de las sanciones.
El comunicado no aclara cómo encajarían estas medidas con la pertenencia de España al mercado único europeo, en el que los Veintisiete actúan como bloque en materia comercial.

