Tras su botadura en enero, el Heed, de 53 metros (173 pies) de eslora, ha sido presentado al completo en el Monaco Yacht Show. El astillero italiano Rossinavi lo describe como un proyecto totalmente a medida, construido en aluminio, que plantea el lujo desde la arquitectura, el equilibrio y la contención. «Ha sido un proyecto extremadamente estimulante, que sin duda dejará huella en el mercado», afirmó Federico Rossi, director de operaciones de Rossinavi.
El yate es fruto de la estrecha colaboración entre el astillero y su propietario. Alberto Mancini firma el diseño exterior y Achille Salvagni se ha encargado de los interiores. Con casco de desplazamiento rápido y un volumen inferior a 500 GT, el Heed ofrece espacio sin renunciar al estilo.
«Trabajar dentro del umbral de las 499 GT nos permitió replantear proporciones y espacios con mayor libertad», explica Mancini. El resultado es una silueta distintiva y atemporal, de líneas arquitectónicas depuradas y volúmenes equilibrados. El acabado metalizado en gris del casco acentúa su aspecto escultórico y cambia con la luz a lo largo del día.

El armador, en la proa
La suite del armador se sitúa a proa de la cubierta superior y no en la cubierta principal, como suele ser habitual. Según Mancini, esta posición crea una conexión más tranquila e íntima con el mar. La suite se abre a un espacio exterior panorámico con una piscina privada diseñada para nadar a contracorriente. La terraza forma un santuario totalmente apartado de la circulación de los invitados, en consonancia con la filosofía centrada en el propietario que defiende el astillero.
El resto de los espacios exteriores fluyen de una cubierta a otra. En la cubierta principal hay una amplia zona de estar a popa que se abre al interior. La cubierta superior combina un comedor a la sombra con áreas sociales, ambos protegidos para su uso con cualquier clima. A ello se suman una cubierta de observación y un beach club con una segunda piscina y terrazas desplegables que acercan a los invitados al agua.
Interiores moldeados por el entorno
A bordo hay una continuidad natural entre interior y exterior. El salón principal está completamente acristalado para ofrecer vistas ininterrumpidas del océano, y la zona de comedor panorámica incorpora un balcón abatible que se abre al mar.
La decoración también remite al exterior, con sofás que se despliegan como olas, sillones que evocan guijarros y conchas, y detalles escultóricos que parecen brotar de paredes y techos. La paleta es natural y combina suelos de wengé blanqueado cepillado, paredes de teca blanqueada y acentos de eucalipto oscuro.

El Heed monta dos motores diésel Caterpillar C32, que suman 2.230 hp (unos 2.261 CV). Alcanza una velocidad máxima de 17 nudos, una velocidad de crucero de 13 nudos y una autonomía de 4.000 millas náuticas. Dispone además de un sistema avanzado de baterías que permite funcionar en silencio y sin emisiones cuando está fondeado.

