¿Qué tienen en común Hydroflyer, ENVGO, Otter Bike, Charter Itinerary y muchas otras empresas de tecnología marina? Pues que todas son startups de un sector empresarial global que puede resultar difícil de penetrar: el yachting.
Pero esta historia me interesa porque todas esas empresas han trabajado con Yachting Ventures, fundada para ayudar a las start-ups de ocio marino a darse a conocer, conseguir financiación y crecer.
«Queremos ser el TechCrunch del ocio marino», afirma Gabbi Richardson, fundadora de Yachting Ventures. «Cuando empezamos, éramos más bien un programa de incubadora en el que conectábamos a emprendedores de éxito del sector con la nueva generación de fundadores.»

«Pero hemos crecido hasta el punto de centrarnos ahora en ayudar a los fundadores con un producto nuevo a entender en qué consiste el proceso de captación de fondos, qué buscan los inversores, cómo deben comunicar su propuesta de valor y, finalmente, presentarlos ante inversores en los distintos concursos de pitch que organizamos a lo largo del año.
»También creamos espacios de innovación en los salones náuticos para dar a las startups con las que trabajamos un trampolín hacia la visibilidad junto a nosotros».

Llevo años siguiendo a Yachting Ventures, así que puedo decir que tienen un historial sólido a la hora de ayudar a startups. Un buen ejemplo es Hydroflyer. «Hydroflyer es un juguete acuático de hidrofoil accesible, con manillar, lo que significa que prácticamente cualquiera puede usarlo», explica Richardson. «El equipo ha expuesto con nosotros tanto en el salón de Palma como en el de Dubái, y recientemente la revista Wired les dedicó un reportaje».

Otro caso es ENVGO. «ENVGO fue fundada por Mike Peasgood para producir un barco futurista con hidrofoil, construido por un equipo muy solvente que ya cuenta con una salida a bolsa de más de 200 millones de dólares a sus espaldas», señala. «Recientemente cerraron una importante ronda de financiación con una firma de capital riesgo canadiense y causaron sensación en el Salón Náutico de Toronto como el único barco con hidrofoil expuesto».

También está Otter Bike. «Otter Bike es un divertido juguete acuático eléctrico, perfecto para llevar a bordo de superyates, pensado para familias y para quienes quieren explorar bahías o la costa. Su fundador, Gian, tiene una historia de emprendimiento real: empezó en su garaje y ha ido ganando tracción; ahora están asociados con Nautical Ventures para su distribución en Estados Unidos».

Charter Itinerary, en cambio, no es un barco, ni una moto acuática, ni un juguete eléctrico. «Es una startup dinámica que está revolucionando y digitalizando la forma en que los clientes de chárter de Northrop & Johnson, Burgess, Fraser, IYC y Ocean Independence reservan y preparan sus chárteres», dice Richardson con una sonrisa. «El equipo ha expuesto con nosotros en Metstrade y forma parte de nuestra comunidad desde hace tiempo».
Habrá que seguirle la pista.

