Foto: @mrshilfiger

El diseñador de moda Tommy Hilfiger ha vendido dos de sus propiedades inmobiliarias por un total de 63 millones de euros. 

El pasado enero, se deshizo de su mansión en Greenwich, Connecticut. Tal y como contó él mismo al Wall Street Journal, su idea era migrar a tierras más cálidas con su esposa, Dee Ocleppo.

La casa salió a la venta por 47,5 millones de dólares pero, al parecer, se ha terminado adquiriendo por 45 millones. No es el precio que el matrimonio consideraba pero sí es más alto que los 31,4 millones que pagaron por la vivienda en 2010.

Diseñada por el célebre arquitecto Greville Rickard y construida en 1939 para el magnate inmobiliario Charles V. Paterno, la finca situada en la cima de Round Hill (el punto más alto de Greenwich) se convirtió posteriormente en el hogar del famoso financiero y mecenas Joseph H. Hirshhorn. 

En un proyecto de casi seis años, Tommy y Dee Hilfiger restauraron y renovaron la finca, lo que dio lugar a un reportaje de Architectural Digest en febrero de 2017 y a ser galardonados con un premio Stanford Whiteen  2015. 

Se tuvo un cuidado extraordinario para preservar los acabados originales mientras se diseñaban los nuevos sistemas de la casa. 

La casa está rodeada de 22 hectáreas privadas, similares a un parque, que incluyen jardines y árboles que crean un ambiente que recuerda a la campiña inglesa. 

Su casa de Miami, vendida por 23 millones

Ahora también se ha desprendido de su propiedad de Golden Beach, municipio del condado de Miami (Florida). El comprador ha sido el inversor inmobiliario Grant Cardone que ha pagado por el inmueble 23 millones de euros. 

Hilfiger y su mujer compraron la casa en 2013 por 20 millones y la pusieron a la venta en 2017. En un principio pedían 22,6 millones de euros pero finalmente han conseguido venderla por un poco más.

La casa fue construida en 2007 y tiene seis dormitorios, una piscina con vistas a la playa y se encuentra en una finca de 2.430 metros cuadrados.