En 2020, Fiat anunció que su emblemático 500 sería un modelo totalmente eléctrico. Eran los tiempos de la pandemia y del auge de los modelos de Tesla, y parecía que los coches eléctricos se convertirían en el pilar del futuro en Europa y casi todos los fabricantes anunciaron sus ambiciosos planes de electrificación. Sin embargo, el tiempo ha demostrado que, aunque la electrificación será el futuro, el presente es, más bien, híbrido… No vamos a extendernos en las razones por las que la electrificación pura, aunque esté aumentando su ritmo de implantación, sigue sin avanzar a toda máquina. Baste con fijarse en que Fiat ha dado marcha atrás en su estrategia y ha decidido volver a introducir motores de gasolina en el nuevo 500, que ahora se ofrece como un vehículo híbrido.
El Fiat 500 se presentó en 2007 y desde entonces ha vendido más de 2,5 millones de unidades en todo el mundo. En este tiempo, el Fiat 500 se ha convertido en un utilitario urbano muy querido en Europa, el favorito, en muchas ocasiones, en el mercado de alquiler y entre el público femenino. O como vehículo “de capricho”. Pero habría que plantearse más cosas…

La actual generación fue concebida como un vehículo íntegramente eléctrico, y es sobre esta misma plataforma sobre la que el fabricante acaba de presentar el 500 Hybrid, con motor de combustión de tres cilindros que desarrolla 65 caballos de potencia bajo el capó. No es una gran potencia ni ofrece una gran velocidad, pero… ¿a qué viene dejarse deslumbrar por las potencias y las velocidades? Los que somos boomers hemos conocido coches pequeñísimos: el Seat 600, el 2CV de Citroën, el Mini (cuando era mini de verdad ¡y lo conducía el rey emérito!, con su estatura anormalmente alta frente a los españolitos de los años sesenta), incluso el “escarabajo” de VW o el R5 de Renault. Y cabían cuatro y cinco personas, con estrecheces, sí, pero cabían. Y el equipaje en una baca. Pues bien, el Fiat 500 es más grande que aquellos coches históricos.
De hecho, también es ligeramente mayor que su predecesor inmediato, con la ventaja añadida de que las familias de ahora son mucho más reducidas –los coches rara vez se mueven a plena carga– y circular en la actualidad por las ciudades es más complicado: las calzadas son más estrechas que antes y ¡no digamos nada de las plazas de aparcamiento! Urge, de hecho, reducir las dimensiones de los coches urbanos por las calles para que conducir no se convierta en un infierno…
Y en carretera… Antiguamente podría haber los mismos límites de velocidad que ahora (ya no lo recuerdo), pero lo cierto es que no había radares y las multas por exceso de velocidad sólo te las podían poner si te pillaba una patrulla de la Guardia Civil in fraganti –por la M-30, se circulaba, cuando no había tráfico, muy por encima de la velocidad reglamentada, a 120 km/h o más–, además de que entonces la multa era sólo una sanción administrativa: nunca tenía carácter de “delito”, como puede llegar a suceder en la actualidad. Ahora, en cambio, no tiene sentido ir a más de 120 km/h por las carreteras, porque te arriesgas a importantes sanciones económicas y a pérdida de puntos en el carnet. Así que… ¿por qué no se opta por un coche “de capricho” para tu día a día? El diseño icónico del Fiat 500 sigue siendo uno de sus los motivos clave por los que muchos clientes lo elegirían, dado que es un coche “aspiracional”, con una personalidad reconocible. Y, sobre todo, el ser un vehículo híbrido hace que tenga la etiqueta ECO con la que se puede mover libremente por cualquier ciudad española, sin restricciones de ningún tipo y con importantes beneficios fiscales por su compra,
El motor de tres cilindros del Fiat 500 Hybrid va asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades, y ofrece hasta 65 cv y 92 Nm de par motor. Con este tren de potencia, el nuevo 500 acelera de 0 a 100 km/h en 16,2 segundos –¿a quién quieres deslumbrar arrancando en los semáforos?–. Además, el 500 Hybrid alcanza una velocidad máxima de 150 km/h en la versión descapotable y de 154 km/h en la berlina, ligeramente más rápida (y que estuve cerca de alcanzar en una recta de una carretera secundaria de la Alcarria, sin nada de tráfico, en el recorrido entre Madrid y Brihuega en el que pudimos probar el coche). Con todo, dado que el coche no está pensado para rodar en el circuito de Nürburgring, es poco probable que sus compradores se preocupen por unas prestaciones tan poco “deportivas”.

El Fiat 500 Hybrid se comercializa con una estructura de versiones clara y bien pensada, capaz de dar respuesta a diferentes tipos de compradores. La gama arranca con la denominación POP, la entrada de gama, que cubre las necesidades básicas del uso cotidiano. Por encima de ella se sitúa la ICON, con mayor dotación tecnológica, y cerrando la oferta aparece La Prima, el acabado más completo y refinado de la serie.
Al margen de estas tres versiones convencionales, el modelo debuta también con una edición especial denominada Torino, en homenaje a la ciudad piamontesa donde nació Fiat y donde se ensambla este coche. Esta variante se distingue por elementos de diseño propios y un equipamiento diferencial que le otorgan un carácter algo más singular dentro de la familia.
En el interior, todos los niveles de equipamiento incluyen de serie control de crucero, acceso y arranque sin llave y cuadro de instrumentos digital.

El acabado superior añade además una cámara de visión trasera de alta definición, un sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil de 10,25 pulgadas y navegación integrada, frenada automática de emergencia, mantenimiento de carril y reconocimiento de señales.

