A nivel global, los trabajadores de más de 55 años utilizan casi cinco formas de tecnología diferentes a la semana, en comparación con las 4,67 formas a la semana que utilizan los trabajadores de 18 a 34 años. Tanto los más jóvenes como los más mayores tienen la misma probabilidad de utilizar herramientas básicas como ordenadores portátiles, tablets y smartphones, pero el estudio también incluye tecnología como teléfonos fijos o fax, donde los más mayores ganan a los más jóvenes.

Este último apunte se apoya en el hallazgo más sorprendente de la encuesta. A nivel mundial, sólo el 24% de los trabajadores de 55 años dijo que su experiencia con la tecnología en el trabajo fue “estresante”, mientras que el 30% de los trabajadores menores de 44 la considera un estrés. Esa diferencia es aún mayor en Estados Unidos, con un 25% de trabajadores mayores de 55 que relacionan el estrés con la tecnología, en comparación al 33% de los trabajadores de 18-34 años y el 32% de 35-44 años. Francia es el único país donde los trabajadores de más edad expresaron más estrés cuando tienen que manejarse con tecnología.

Los trabajadores más mayores también informaron que experimentaban menos problemas al trabajar con múltiples dispositivos (sólo el 11% se atasca con la tecnología en comparación con más del 26% de los empleados de 18-34 años). Esto sugiere que los trabajadores más mayores han tenido más tiempo para entender y adaptarse a los ecosistemas de computación y sus interacciones.

Cuando se le preguntó a Rob Baesman, de Dropbox, que explicara estos resultados para el portal sobre tecnología CIO.com, su hipótesis fue que puede que los trabajadores más mayores no se sientan tan cómos con la tecnología, pero que son más capaces de enfrentarse a ella y adaptarse a todos los dispositivos que podemos encontrar en los ámbitos laborales. Los empleados que han nacido con Instagram y Twitter pueden encontrar dificultades al enfrentarse a una base de datos creada en 1993.

Pero hay otros datos del estudio que favorecen a los trabajadores más jóvenes. Los más veteranos en el mundo laboral no terminan de entender de qué va el teletrabajo y la colaboración a distancia con autónomos. A nivel mundial, solo el 35% de los trabajadores de 55 años expresó que les motivaba la idea de “trabajar con más trabajadores de otras oficinas y otros países”, comparado con el 47% de los trabajadores que tienen entre 18 y 34 años, o el 44% de los que están entre los 35 y los 44 años.

Pero lo más sorprendente del estudio fue la opinión generalizada de que los trabajadores de más edad son los más torpes a la hora de adaptarse a la tecnología. El 59% de las personas situadas entre los 18 y los 34 años pensaban de esa manera. Pero aún sorprende más que hasta los propios trabajadores de más de 55, dentro de su comodidad, se consideran más lentos que los jóvenes en cuestiones tecnológicas. Este punto de vista confirma la discriminación extendida que hay en la industria de la tecnología hacia los más mayores.