La fortuna de Isabel II siempre ha sido un misterio. Sin embargo, se ha sabido gracias a una investigación llevada a cabo por The Guardian que la reina de Inglaterra presionó al Gobierno para que cambiara una ley que le permitiera ocultar parte de sus participaciones en inversiones privadas.

Este dato, que ha revolucionado al mundo entero, supondría un cambio de la cifra en la que se había estimado su patrimonio, de 75.500 millones de euros, según Forbes. Una cantidad que los miembros de su familia no tienen que envidiar. El príncipe Carlos, por ejemplo, tiene una fortuna aproximada de 100 millones de libras. Pero, ¿de dónde salen estos números?

Lo cierto es que, además de su asignación anual como heredero al trono, gran parte de la fortuna que posee Carlos de Inglaterra proviene de las ganancias que le reporta el ducado de Cornualles: más de 20 millones de libras anuales.

Beneficiario de los que no tienen descendencia

Según una antigua ley el primogénito de Isabel II es beneficiario de los residentes de Cornualles que mueren sin descendencia, mientras que en el resto del país el destinatario sería el Tesoro Público.

Gracias a esta disposición, el eterno heredero ha ganado en los seis últimos ejercicios financieros 1.349.000 libras. Esto es, casi un millón y medio de euros, por todos esos bienes que acaban sin propietario. Lo mismo sucede con los activos restantes de una empresa registrada en Cornualles: si se disuelve los beneficios van a las arcas del príncipe.

No obstante, parte de lo obtenido va a alguna reserva por si se reclama, si no al fondo benéfico del duque de Cornualles. El resto de las ganancias que le reporta el ducado se emplean para sufragar sus deberes oficiales, así como los gastos públicos del príncipe Guillermo y Kate Middleton. Hasta el pasado 31 de marzo, Cornualles también pagaba los costes del príncipe Harry y Meghan Markle.

Además, hay otra ley por la cual se le entrega a Carlos de Inglaterra el derecho a todos los bienes que se rescaten de los naufragios encontrados en las costas del ducado.

Inmuebles, tierras y exento de impuestos

Pero esta no es la única fuente de ingresos de Carlos de Inglaterra. El royal es propietario de numerosas tierras extendidas a lo largo del país, que también le dan beneficios.

El pasado año se conocía la noticia de la venta de la casa de campo del príncipe y su mujer, Camilla. El matrimonio ganó con el negocio 4 millones de euros que sumar a su patrimonio.

A todo esto hay que añadirle un pequeño detalle: el príncipe Carlos no paga impuestos.