El primer emoji es noventero, fue creado a finales de los años 90 por Shigetaka Kurita, un trabajador de la operadora de telefonía NTT (Nipon Telegraph and Telephone).

Su nombre proviene del japonés, concretamente de la combinación de las palabras imagen (e 絵) y letra (moji 文字).

La culpa fue de un corazón, que fue el primer emoji que se incorporó en un teléfono móvil, concretamente en los busca Pocket Bell que la compañía NTT lanzó en 1995.

Se crearon a partir de la cultura japonesa, de ahí que existan geishas y templos Dōjō entre los muchos que hay.

No son emoticonos, porque no se forman a través de la combinación de símbolos, sino que son imágenes ya formadas, pictogramas.

Sin Unicode no habría emojis, porque gracias a que este estándar de codificación los “adoptó”, hoy podemos utilizarlos en cualquier dispositivo a pesar de que su representación gráfica varíe en función del sistema operativo del aparato en cuestión.

Hay más de 800 y se incorporarán en las nuevas versiones de Unicode a medida que vayan estandarizándolos para ser utilizados en todo tipo de dispositivos.

La caca con ojos tiene explicación. Está inspirada en Unchi, la caca rosa de la serie de dibujos animados Dr. Slump, creada por Akira Toriyama, el dibujante japonés autor de la mítica Dragon Ball