Con una medida que entrará en vigor el próximo 1 de julio, la capital holandesa prohibirá en tres distritos del centro de la ciudad los alojamientos turísticos, entre los que se encuentran los anunciados en la plataforma online Airbnb.

A partir del movimiento que se ha desarrollado en los últimos años en contra del aumento de alojamientos turísticos en los centros urbanos, la capital holandesa ha optado por prohibir el alquiler de viviendas vacacionales en tres distritos del centro, entre los que se encuentra el famoso Barrio Rojo de Ámsterdam y ha endurecido las medidas en el resto de barrios de la ciudad, donde será necesario un permiso para alojar a grupo de personas (máximo 4) y durante un periodo de tiempo que no podrá exceder los 30 días. 

La nueva ley llega como respuesta a las quejas de los vecinos por el ruido que estos alojamientos provocan, además de con el objetivo de conservar el centro de la ciudad, bañado por canales que son considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.