Sea como sea, el éxito puede estar presente en la vida de cualquier persona aunque no lo vea. ¿Cómo?

Es sólo cuestión de actitud. Aunque parece que la palabra “éxito” se reserva para sólo unos pocos y suena un tanto lejana, todos somos exitosos en mayor o menor medida. Depende del cristal con el que miremos nuestras circunstancias.

El éxito es seguir adelante aun cuando tenemos miedo o las cosas van mal. Las personas que aprenden a levantarse cuando no dejan de caer una y otra vez, han alcanzado el éxito. Si quieres comenzar a sentirte exitoso, enfócate en todas las cosas buenas que tienes, que son muchísimas: la relación que has cultivado a lo largo de los años con tus amigos, tu familia que siempre está ahí para apoyarte en todo, el amor incondicional de tu pareja, tus valores forjados con el tiempo.

Tú mismo eres exitoso por estar aquí, por seguir peleando, por ser un trabajador nato (incluso cuando no tienes un empleo). El éxito es la actitud con la que afrontamos las circunstancias, no todas buenas, que nos ofrece la vida.

Así que aprende a cambiar el prisma, a mirar desde otra perspectiva tu situación y a sacar a relucir el éxito. Porque no hace falta tener millones de euros en el banco para ser exitoso, ni dirigir una gran empresa. El éxito, simplemente, está en ti.