En cualquier caso, para que no tengas que verte en la tesitura desear tener una segunda oportunidad, a continuación te damos 5 consejos para salir bien parado de cualquier primer juicio.

Ir preparado para la situación
Sabes que vas a conocer a alguien importante, estás nervioso y no sabes qué decir. Pero, si sabías que lo ibas a conocer, ¿por qué no has pensado antes qué decirle o cómo actuar? La anticipación es un plus. Piensa y sopesa qué opción te conviene más y trata de no improvisar si la situación requiere cierta seriedad o compromiso.

Llegar con antelación
Y si no es posible, ser, al menos, puntual. Acudir tarde a un primer encuentro no es lo más apropiado para que piensen bien de ti. Y si se trata de negocios la puntualidad es aún más relevante. Aunque en países como la India la impuntualidad es algo común y no condenado, en otros como Inglaterra es una falta grave.

Tratar de conocer algo del interlocutor previamente
Vas a hablar con X persona, pues bien, lo primero no te olvides de su nombre y, a partir de ahí, trata de buscar qué tipo de conexión puedes tener con ella. Si se trata de negocios, entra por ejemplo en su perfil de LinkedIn y echa un vistazo a su CV y a sus aficiones. Quizá ahí encuentres tema de conversación común y la clave para conectar.

Vestir adecuadamente
Si vas a cerrar un negocio a una empresa importante evidentemente no deberías ir con vaqueros y unas zapatillas. Vístete acorde al contexto de la situación y/o del lugar donde vaya a producirse el encuentro. Como dijimos al inicio del artículo, las apariencias engañan, pero la mayoría nos quedamos solo con lo primero que vemos.

Dar un apretón de manos acorde a la situación
Es decir, ni demasiado fuerte, ni demasiado flojo. Si es demasiado fuerte, puede dar la impresión de que queremos someter a nuestro interlocutor, y si es demasiado débil puede denotar falta de interés. Dé un apretón de manos a un ritmo normal, con una sonrisa en la cara y manteniendo el contacto visual.