Por eso, vamos a compartir con vosotros esta guía para que no os perdáis nada en una conversación, o en una ponencia. Lo primero que debes saber es que para opinar de forma correcta, primero hay que escuchar.

En ambientes laborales, os daréis cuenta lo importante que es escuchar antes de hablar, porque no se debe hacer lo segundo sin aprender a hacer lo primero.

Aprende a escuchar, te lo aconsejamos. Así seguro que tus palabras tendrán más valor cuando las emitas.

1. No interrumpas. Hay personas que nunca dejan terminar las frases, y además de ser desquiciante, hacen que no se entienda bien el mensaje.

2. Evita juzgar a la persona por sus palabras antes de que termine el discurso. Te distraerás haciendo juicios de valor en vez de fijándote en lo que dice.

3. No te distraigas mirando el físico de la otra persona. Te quedarás con lo superficial y no atenderás a lo importante, sus palabras.

4. Si no has comprendido parte del mensaje, espera al final. No te quedes pensando en lo anterior mientras el discurso avanza.

5. Realiza las preguntas necesarias al final para poder comprender el mensaje en su totalidad. No tengas vergüenza, si has sido un oyente educado, no tendrán problemas en responderlas.