Esta historia ocurrió así: la actriz Brie Larson, nominada al Oscar 2016 a Mejor actriz por La habitación, posó en la alfombra roja sin haberle dicho previamente al periodista de la entrada quién había diseñado su vestido. Acaparó flashes y las redes sociales se llenaron de comentarios: todo el mundo quería saber de qué firma era ese vestido azul de seda con apliques de brillantes en la cintura.

Todavía ante el bullicio de cámaras y a punto de abandonar el posado, desveló que el artífice del vestido era Alessandro Michele, director creativo de Gucci. Los comentarios en las redes sociales pasaron a ser de desconcierto: ¿cómo iba a ser ese vestido clásico, monocolor y sencillo obra de Michele, diseñador futurista que llegó a la firma italiana en 2015 para elevarla a un nivel superior de creatividad?

“Brie quería algo azul como el de la piedra lapislazuli o el de las pinturas de la Virgen María del Renacimiento. Es cierto que no es un color muy habitual para un vestido de noche, pero ella me encanta y me alegra que haya ganado. Es todo un sueño crear prendas para estos artistas”, declaró Alessandro Michele para WWD esa misma noche. Todo fue idea de Larson; y Michele sólo quería hacer brillar a Gucci aunque fuera haciendo algo poco Gucci (y poco él).

Alessandro Michele (izquierda) junto a Jared Leto (derecha) en la noche de los Oscar 2016.

¿De verdad que todo fue idea de ella?

“Todo sobre esta experiencia, hasta la forma en que la he gestionado, el vestido, mis sentimientos, ha sido muy significativo porque es una representación de mí misma“, aseguró Larson a WWD.

Aunque todo comenzó por un capricho, lo cierto es que Gucci quiso vestir a una actriz llamada al Oscar y lo hizo de la forma menos esperada. Si no fue una campaña de marketing orquestada, sí fue redonda. Ese vestido no era nada Michele, pero era del todo Brie. Para ella -y también para la marca, ya que cinco años después se sigue hablando de ese vestido- era Oscar sí o sí.

Un vestido de Gucci que no parecía de Gucci, que se viralizó en las redes sociales, colapsó la web de la firma italiana y fijó toda la atención en un vestido que ya tiene un lugar en la Historia.