El 28 de enero se cumplirán 60 años del nacimiento del ‘brick’ LEG. Éste se creó a partir de la sencilla idea de incorporar tubos dentro de un bloque de plástico, un invento que se convirtió en uno de los juguetes más emocionantes e influyentes del mundo.

El Grupo LEGO comenzó a producir bloques de plástico en 1949, pero no fue hasta nueve años después, en 1958, cuando nació el ladrillo de LEGO que conocemos hoy. Se necesitaron varios años en los que se trabajaron distintas versiones para encontrar el icónico diseño. El enfoque inflexible en la calidad y la seguridad durante las últimas seis décadas garantizan que dos ‘bricks’ LEGO producidos con 60 años de diferencia aún pueden encajar.

Desde entonces, el juego de LEGO se ha basado en la diversión de construir y en la oportunidad de brindarle a cada niño las herramientas para dar forma a su propio mundo mediante juegos creativos. Esta característica ayuda a que las mentes jóvenes permanezcan abiertas, sigan explorando y desarrollando habilidades como la creatividad y la colaboración, tal y como afirma Julia Goldin, jefa de marketing del Grupo LEGO.

El ladrillo LEGO ha demostrado ser atemporal gracias a su gran calidad, a sus oportunidades para reinventar constantemente y a las infinitas horas de diversión. El juego LEGO es atractivo para todas las generaciones y sigue siendo igual de divertido y relevante que en 1958. Es una fuente de inspiración para generaciones de constructores, creadores y soñadores.

Mientras el Grupo LEGO continúa creando constantemente nuevas maneras de jugar, su misión original nunca ha cambiado: construir el futuro de los niños mediante el juego y la imaginación.

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