A todos nos gusta irnos de vacaciones. Lo que no sabíamos es que está científicamente probado que existe un número de días perfecto para que nuestras vacaciones sean mejores. Con este número alcanzamos el tiempo exacto para disfrutar todos los beneficios de nuestras vacaciones.

Un nuevo estudio conducido por la Universidad de Tampere en Finlandia sugiere que la cantidad perfecta de días para irse de vacaciones es nada más y nada menos que ocho días. Con esa cantidad podemos adquirir los niveles perfectos de felicidad y alcanzar un estado en el que realmente estamos relajados sin aburrirnos o echar de menos nuestros hogares.

Los beneficios positivos del tiempo libre se manifiestan desde el primer día, pero los científicos especulan que las personas tardan exactamente ocho días en olvidarse de las responsabilidades y del estrés del trabajo. Después de ocho días los sentimientos positivos empiezan a decrecer y terminan del todo en el undécimo día.

La parte negativa de la noticia es que la longitud de tus vacaciones no tiene ningún impacto en tu humor cuando estas se acaban. En cuanto vuelvas de tus vacaciones y empieces a trabajar dejarás de lado todo lo bueno que trajeron tus vacaciones.

¿Nos merece la pena ir de vacaciones cuando la vuelta se hace tan dura? Según este estudio el riesgo de una muerte prematura o de enfermedad crece con las vacaciones. También recomienda tomar vacaciones más cortas para recargar en lugar de irnos muchos días una vez al año.

El estudio también apunta que los periodos cortos de tiempo libre, como los fines de semana, no son suficientes para que las personas disfruten de los beneficios. La línea entre el trabajo y la vida doméstica es cada vez más fina, las personas cada vez trabajan más horas en casa.

La felicidad es distinta en cada cultura, y de la misma forma lo son nuestras vacaciones. Aunque en realidad, no vamos a dejar de disfrutar de nuestras vacaciones por lo que diga un estudio, ya que nos queda mucho mundo por descubrir, o muchas siestas que disfrutar, y eso no lo va a cambiar nadie.